MAYORÍA DEL PARTIDO DEMÓCRATA NIEGA A DIOS TRES VECES

En la pasada Convención Nacional Demócrata, celebrada en Charlotte, Carolina del Norte, la primera semana del mes de septiembre de 2012, nos demostró un fuerte cambio de ideología, duramente criticado.

 

Tras una ola de reproches de muchos miembros del Partido Demócrata, y muy especialmente del candidato a la vicepresidencia por el Partido Republicano, la plana mayor de los demócratas se apuraron a modificar su plataforma política un día después que ya había sido aceptada (el martes, 4 de septiembre), sin reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, y sin ninguna expresión de fe en Dios, tal como figuraba en el texto de 2008.

 

Algunos prominentes miembros del mismo partido – como el senador Bob Casey, de Pennsylvania, lo declaró al diario israelí The Jerusalem Post, y Ben Cardin, de Maryland. – que protestaron el absurdo acuerdo porque ofende al mejor aliado de EE.UU., dicen que tuvieron que corregir el error justificándose de que no había sido consultado y que otros miembros del partido también estaban preocupados por ese cambio.

 

Pero aún así, sabiendo que errar es de sabios, vimos muy preocupados como el miércoles, 5 de septiembre, al alcalde de Los Ángeles, California y presidente de la Convención Demócrata, Antonio Villaraigosa, le tocó la penosa misión de anunciar las dos enmiendas recién agregadas, que fueron recibidas con evidente desagrado por la mayoría de los delegados allí presente, ya que las mismas representan los puntos que apoyará el Partido Demócrata en los próximos cuatro años, y sus miembros no las aceptaban

 

Tres veces tuvo que repetirlo, pero la mayoría de los presentes en la Convención Demócrata negaron a Dios consistentemente. La dirección del Partido Demócrata tuvo que fingir que tenía los dos tercios de los votos exigidos para añadir el contenido a la plataforma y así afirmar que Jerusalén es la capital de Israel e incluir la frase (a última hora) de “Dios nos ha dado dones” en su plataforma nacional.

 

Después de tres intentos de votación, los obligaron a aceptarlo, lo que la multitud abucheó fuertemente porque no transigían en estos dos puntos.

 

Lo peor no es que la mayoría de sus miembros no quieren a Dios dentro de su plataforma, que ya de por sí es una falta grave ante los conservadores, lo más aterrador es que estando la mayoría en contra, los obligaron a aceptarlo.

 

Muy diferente se comportaron los miembros del Partido Republicano con su plataforma aprobada en su convención celebrada en Tampa, Florida, con una semana de anticipación, al incluir 12 menciones a Dios en su documento, que a los de Partido Demócrata les costó tener que agregarlo con una enmienda, y para colmo fue evidente que no alcanzaron los votos exigidos.

 

Si yo fuera miembro del Partido Demócrata y tengo a Dios como mi Pastor, me preocuparía mucho de quienes están dominando a mi partido y quienes son los anti-Dios que piden que votemos por Obama (como Chávez; Mariela Castro a nombre de los tiranos de su padre y tío; también el gobernante de Irán; y el amigo de Obama, Emanuel Cleaver, asistente a la Convención,  que en cuando fue a Cuba  hace muy poco declaró que “Fidel Castro es uno de los seres humanos más increíbles que he conocido!”; y muchos otros enemigos de esta gran nación).

Pero también me preocuparía que los líderes del Partido Demócrata no acepten lo que pide la mayoría, porque es muy peligroso lo que nos están demostrando, que no les importa nuestro voto.

 

Por eso oro, para que el Señor les dé la claridad necesaria a la hora de votar a todos, especialmente a los que hasta ahora aman a Dios (no sólo en público también de corazón) e inexplicablemente son simpatizantes de Obama.

 

A todos los creyentes les digo que no olviden este pasaje bíblico (Lucas 12: 8,9):

“Pero yo os digo: De todo aquel que se declare en mi favor delante de los hombres, el Hijo del hombre también se declarará en favor suyo delante de los ángeles de Dios. Pero aquel que me niegue ante los hombres, también él será negado ante los ángeles de Dios”.

 

Es un hecho que los demócratas que nominaron al presidente Barack H. Obama para un segundo término, negaron a Dios tres veces. Los que basan sus creencias en la Biblia deben saber muy bien lo que esto significa a la hora de dar su voto, a no ser que sean unos hipócritas.

 

Maria Argelia Vizcaino,  periodista y escritora residente del condado Palm Beach.

www.mariaargeliavizcaino.com