ESTADOS UNIDOS CAE EN LA CLASIFICACIÓN MUNDIAL DE LA COMPETITIVIDAD ECONÓMICA

 La ventaja competitiva de Estados Unidos ya no es lo que solía ser. El Foro Económico Mundial (WEF) informó de que Estados Unidos cayó de la quinta a la séptima posición, lo que supone el cuarto año consecutivo de caída en la clasificación. Entre los diversos motivos para esta caída, el principal es el doble golpe que supone una deuda por las nubes y la incertidumbre existente entre las empresas de que Washington vaya a abordar los problemas fiscales y económicos del país.

Oiga, eso suena familiar.

Recientemente, la deuda nacional pasó de la marca de los $16 billones y continúa con su ascenso hacia el actual límite de deuda de $16.394 billones. Con semejante tamaño, ya ha eclipsado la totalidad de la economía de Estados Unidos. Alcanzar de nuevo el límite de deuda servirá como serio recordatorio de que el gasto sin control y el fracaso de Washington a la hora de reformar los programas de derechos a beneficios que están disparando el gasto, están causando estragos en el presupuesto. Y eso no sólo amenaza con cargar a las generaciones futuras con unos aplastantes niveles de deuda (y de impuestos para pagarla) sino que también compromete la salud de la economía de Estados Unidos en estos momentos.

Tal irresponsabilidad por parte de Washington (que se manifiesta en el sobregasto, los enormes y crónicos déficits presupuestarios y una deuda gigantesca) disminuye la confianza del mundo empresarial en que el gobierno pueda y consiga poner en orden la economía. Ya sea un fracaso al evitar ahora las subidas de impuestos del “Armagedón Fiscal”, al ponerle freno al gasto federal o al volver a priorizar las reducciones automáticas del gasto debidas al secuestro de fondos (que se prevé que conlleve un serio golpe para nuestra defensa nacional), Washington únicamente está generando un tipo de desconfianza bastante negativo y además en grandes cantidades. Debido a que existe tal desconfianza en las instituciones y en los líderes políticos ya que el gobierno está en gran medida haciendo un uso incorrecto de sus recursos, las empresas, los inversores y las familias sienten que están maniatados. Esto tiene como resultado un tímido crecimiento económico, un aspecto que se ve reforzado por el último de una serie de mediocres informes laborales.

El propio Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage cuenta una historia parecida: Estados Unidos cayó hasta el décimo puesto en 2012 y ha sido relegado de un estatus de economía “libre” al de “mayormente libre”. Como comentan los autores del Índice:

Devolver la economía de Estados Unidos al estatus de economía “libre” requerirá de unos cambios políticos significativos para reducir el tamaño del gobierno, revisar el sistema tributario y transformar los costosos programas de derechos a beneficios.

Aunque ciertos indicadores de la competitividad de Estados Unidos se mantienen fuertes, la tendencia general marcha en la dirección equivocada. Si por alguna razón el Congreso y el presidente necesitaran de un impulso adicional para abordar estas “estas crecientes e ignoradas debilidades”, como las denomina el informe del WEF, el informe de este año debería tener exactamente esa función.

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China es “dueña” de Estados Unidos: ¿Verdad o mentira?

Existe la común y errónea idea de que China “posee” Estados Unidos al ser titular de la mayoría de la deuda federal de Estados Unidos. Contrariamente a esta creencia, como región en conjunto, Asia posee sólo el 20% de la deuda federal de Estados Unidos, con China teniendo menos del 10% ($1.3 billones) y Japón poseyendo aproximadamente el 6% ($882,000 millones).

Los ciudadanos americanos y ahora, por desgracia, la Reserva Federal son los principales titulares de la deuda federal de Estados Unidos. Estados Unidos necesita urgentemente poner su economía en orden. Esta tiene demasiada deuda y punto. La proporción relativamente menor de la misma en manos chinas no es el problema.

La versión de 2012 de Key Asian Indicators: A Book of Charts (Indicadores asiáticos clave: Un libro de gráficos) está ya disponible en inglés en heritage.org. Siga el enlace para acceder a este útil recurso y consiga información sobre todo lo referente a Asia: tendencias en temas políticos y de seguridad, información sobre las economías de más rápido crecimiento de Asia, los principales inversores asiáticos en la economía de Estados Unidos y las cifras reales sobre quién posee la mayor parte de la deuda federal de Estados Unidos.

Asia es el hogar de más de la mitad de la población del mundo. La libertad y la tiranía viven codo con codo, como lo hacen la oportunidad económica y la pobreza. El este y el sur de Asia tienen algunos de los mejores lugares del mundo para hacer negocios, pero también tienen algunos de los peores. Asia es el hogar de algunas de las más inestables y peligrosas naciones del mundo y es a su vez el hogar de algunas de las más seguras y fiables. Es también el hogar del único país del mundo capaz de emerger como un competidor de igual nivel por la influencia global que posee Estados Unidos: la República Popular de China.

 

“Mayormente libre”: el sorprendente deterioro de la libertad económica de Estados Unidos y qué hacer al respecto

Inspirado en el Índice de Libertad Económica de 2010

“Mayormente libre”: ¡No es suficiente!

En 2010, por primera vez, Estados Unidos ha descendido de las categorías de libertad económica según las mediciones del Índice de Libertad Económica publicado anualmente por la Fundación Heritage y el Wall Street Journal. Con una puntuación de solo 78.0 en una escala de 0 a 100 del Índice, Estados Unidos ha descendido por debajo del límite (una puntuación promedio de 80 o superior) que otorga a los países el derecho a denominarse verdaderamente “libres”. ¿Cuál es el estado actual de Estados Unidos? “Mayormente libre”.

¿Cómo sucedió esto? ¿Qué se puede hacer para abordar el problema y permitir a los americanos reclamar las libertades económicas que han perdido?

El Índice proporciona un retrato de la libertad económica americana y compara las condiciones en Estados Unidos con aquellas de otros países del mundo. Se propone un programa de reformas directas pero audaces para colocar a EE. UU. nuevamente en el lugar al que pertenece: como líder mundial de la libertad económica.

Un sorprendente deterioro

Estados Unidos es la octava economía más libre en el Índice de Libertad Económica de 2010. Su calificación es 2.7 puntos menos que el año pasado, lo cual refleja una notable disminución de la libertad económica, la libertad monetaria y los derechos de propiedad. La libertad económica ha disminuido en siete de diez categorías medidas en el Índice. En general, Estados Unidos ha sufrido el mayor deterioro de libertad económica entre las veinte economías más grandes del mundo. Estados Unidos ha caído al segundo lugar de la región de Norteamérica, después de Canadá.

Las respuestas del gobierno estadounidense a la crisis financiera y económica que comenzó en 2008 han socavado considerablemente la libertad económica y las perspectivas a largo plazo de crecimiento económico. Las incertidumbres producidas por los cambios normativos continuos y los gastos políticamente influenciados han desalentado las iniciativas y la creación de puestos de trabajo, lo cual retrasa la recuperación. El liderazgo en el libre comercio se ha visto debilitado por las disposiciones de “Buy American” en legislación de estímulo y el incumplimiento de los acuerdos de libre comercio (FTA) previamente firmados con Panamá, Colombia y Corea del Sur.

Mientras tanto, las tasas impositivas son cada vez menos competitivas y un incentivo masivo al gasto están creando déficits sin precedentes. Los rescates de firmas financieras y automotrices han generado preocupaciones acerca de los derechos de propiedad. La legislación sobre la atención médica está sumando miles de millones de dólares a las deudas de la nación en salud, como también al déficit federal y estatal, y a su vez está alterando esencialmente la estructura de las remuneraciones laborales.

La agenda de la libertad económica

La Constitución de Estados Unidos se estableció, según las palabras de su Preámbulo, para “asegurar las bendiciones de la libertad para nosotros y nuestra posteridad”. Actualmente, esa libertad ha sufrido una agresión y la amenaza, ahora como en la época de la Declaración de la Independencia, proviene de un gobierno que se ha convertido en destructor de “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.

La recuperación de su herencia de libertad económica no será una tarea sencilla para los estadounidenses.  Se deben tomar medidas en cada área para desafiar los intereses especiales políticamente poderosos. Como es costumbre, la política no será suficiente. De hecho, es la política como de costumbre la que nos hizo desviarnos del camino y que el gobierno esté invadiendo a diario áreas que los estadounidenses han considerado tradicionalmente como privadas.

No necesitamos una revolución, pero sí necesitamos una recuperación de los derechos que una vez fueron considerados inalienables por los Fundadores y las generaciones de americanos que los siguieron. Ahora es el momento de comenzar. Las medidas que necesitamos para dar forma a la Agenda de Libertad Económica para Estados Unidos.

El Índice proporciona una guía paso a paso para poder colocar a Estados Unidos nuevamente en los primeros puestos de libertad económica. Las recomendaciones específicas son nada más que una posible estrategia para restablecer nuestra libertad económica. Estas recomendaciones ilustran claramente el alcance de la reforma que necesitamos. Otras propuestas, si son honestas y realmente promueven la libertad económica, también podrían servir.

Lo importante es actuar ahora para detener el deterioro de la libertad y hacer valer nuestros derechos como personas libres, para establecer nuestro propio curso hacia una mayor prosperidad en el futuro.