May 26, 2013

Obama Entra al Debate Del Armagedon Fiscal Con Otra Subida de Impuestos

Con más de la mitad del año transcurrida, ayer el presidente Obama rompió por fin su silencio sobre el “Armagedón Fiscal” y expuso a la luz pública un provocativo debate. ¿Cómo? Al continuar presionando para subir los impuestos a los ricos.

El presidente Obama y sus aliados habrían sido totalmente felices de continuar permitiendo que el “Armagedón Fiscal” recayese sobre la economía y entonces abordarlo de alguna manera en el período de gobierno saliente tras las elecciones de noviembre. El presidente ya fue metido en el debate a su pesar (no porque esté tratando de ponerse al frente en el asunto de normativa económica más importante de la nación, frenando el “Armagedón Fiscal”, sino a causa de los pésimos datos económicos recientes) obligado por el informe laboral de junio.

Como a menudo hace el presidente, parece que está intentando distraer a la gente de las malas noticias económicas que se reflejan de manera nefasta en sus normativas. Parece que en vez de liderar, el presidente está reaccionando.

Por supuesto, el fundamento de la posición del presidente Obama es pedir que se eviten las subidas de impuestos para algunos mientras se aumentan los impuestos para otros. La subida de impuestos del día es una subida reciclada: El antiguo plan del presidente para subir los impuestos a los ingresos superiores a los $200,000 ($250,000 para las familias).

En febrero, el presidente había ofrecido de manera discreta un presupuesto, con las mismas propuestas para subir los impuestos a los inversores y a los creadores de empleo (aquellos que ganan por encima de $250,000) que refrendó ayer. Anteriormente, había buscado un debate de distracción sobre la denominada subida de impuestos de la Regla Buffett. Pero de otra manera, el presidente habría permanecido en silencio sobre la subida de impuestos de cerca de $500,000 millones que está hundiendo la economía, prevista para el 1 de enero del próximo año.

La lista de importantes economistas y expertos de mercado que están pidiendo al Congreso y al presidente Obama que frene ya el “Armagedón Fiscal” ha estado creciendo cada día.

Los republicanos de la Cámara de Representantes ya han indicado que pretendieron asumir la legislación retrasando la expiración de las normativas fiscales de 2001 y 2003, aunque dejando algunos asuntos, como las subidas de impuestos de Obamacare pendientes y la subida del impuesto sobre la nómina, para otro momento. El Senado no había señalado nada, como si estuviera sirviendo al presidente.

Resulta interesante que el presidente Obama esté a la izquierda de sus aliados progresistas en el Congreso tales como el senador Charles Schumer (D-NY) y la líder de la minoría en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi (D-CA) en la definición de “rico”. Schumer y Pelosi pusieron el límite a partir de aquellos que ganan más de $1 millón al año. Eso es cinco veces más del límite de $200,000 del presidente Obama. Aparentemente, incluso ellos reconocen que el plan del presidente sería excesivo para los creadores de empleo (aunque aún están dispuestos a aplicárselo a los creadores de empleo más exitosos por el bien de la lucha de clases).

El presidente ha presionado por su subida de impuestos desde que empezó a ejercer como presidente allá por 2007. Ahora ya está anticuada y puesto que no ha conseguido que pase por el Congreso durante tres años y medio consecutivos, la propuesta tiene aproximadamente cero posibilidades de que ahora se abra camino. Lo que es sorprendente es que siga presionando por esta impopular y económicamente perjudicial subida de impuestos, aunque la economía continúe languideciendo. Cuando él debería estar dando señales a los creadores de empleo de los intensos deseos de Washington de ayudarlos, en cambio da señales de su continua antipatía hacia el sector privado y el crecimiento del empleo.

La subida de impuestos del presidente Obama recaería directamente sobre las pequeñas empresas, los inversores y los empresarios, en otras palabras, los creadores de empleo. Estas son precisamente las personas que el país necesita para empezar a crear empleos y para devolver al trabajo a los 13 millones de americanos que no tienen un empleo a día de hoy. La subida de impuestos del presidente Obama ralentizaría una ya estancada creación de empleo y haría aún más difícil de lo que ya es que estos americanos desempleados encuentren trabajo. La economía sigue débil y la subida de impuestos del presidente sólo la empeorará.

Una vez más, la Cámara de Representantes está liderando y el presidente está reaccionando con una equivocada subida de impuestos a los creadores de empleo y aún queda por oír algo al respecto por parte del líder de la mayoría Harry Reid (D-NV) y del resto de los líderes del Senado. A pesar de todo esto, no se debería ignorar la parte positiva: El presidente Obama se ha unido al debate para impedir el “Armagedón Fiscal”. Por tanto, es inevitable que Reid se una.

La economía sigue débil e impedir la totalidad del “Armagedón Fiscal” (para todos los americanos, incluidos los creadores de empleo) debería ser la máxima prioridad del presidente Obama.