El Presidente Barack Obama envenenó las aguas del debate migratorio, tal vez de modo irreparable, con el anuncio de una orden administrativa que suspende las deportaciones a personas que calificarían para el amparo de un DREAM Act. Vuelve a imponerse el cinismo ante el Estado de Derecho, en nombre de una efímera lisonja electorera que no traerá cambios ni reformas, y que dificulta innecesariamente ésa tarea para un posible gobierno sucesor.
Informa El Nuevo Herald:
WASHINGTON – El presidente Barack Obama dijo el viernes que su plan de suspender las deportaciones y ofrecer permisos de trabajo por dos años a inmigrantes no autorizados menores de 30 años y que reúnan ciertas características hace al sistema migratorio “más justo y más eficiente”.
“Es la medida correcta”, dijo Obama en la Casa Blanca horas después de que la secretaria de seguridad nacional Janet Napolitano anunciara la medida que ofrece un alivio temporal y por vía administrativa a cientos de miles de personas que esperan beneficiarse del proyecto de ley Dream Act.
Obama remarcó que “esto no es una amnistía, esto no es inmunidad. Esto no es una vía para la naturalización, no es una solución permanente. Esto es una medida temporal”.



Según declaraciones de la Casa Blanca, este programa de vigilancia estaba aprobado por un tribunal que “solo recolectaba información de personas fuera de los EEUU”, efectuado para controlar la posibilidad de ataques terroristas. Empero, los diarios reveladores expresaron cómo el gobierno de los EE.UU. ordenó a la empresa telefónica Verizon suministrar a la NSA datos e información telefónica tanto dentro como fuera del país.
