Esta es la segunda de cuatro partes de nuestra serie sobre el el movimiento Ocupar Wall Street, transcrito a partir de un reciente evento de la Fundación Heritage sobre este movimiento.
En la segunda parte, Anne Sorock, socia y directora de investigación de Frontier Lab, examina las motivaciones psicológicas de los manifestantes. En su investigación, Sorock encontró dos grupos distintos: los comunitarios y los profesionales. Siga leyendo para averiguar más detalles sobre sus fascinantes hallazgos.
Parte II
Comunitarios vs. Profesionales
Me estoy volviendo conocida por mis metáforas de Manwich debido a que uno de mis primeros trabajos de mercadeo fue como gerente de marca para Manwich. Y una de las cosas que se aprende cuando uno trata de comercializar un producto es que hay un montón de razones por el que la gente lo compra. El gusto por un sabor podría ser más popular entre las mamás que entre los adolescentes. Escrutar los datos nos dirá cuantas veces al año la gente compra Manwich y cuantas latas de Manwich ponen en sus carritos de la compra. Pero lo que de verdad quería saber sobre Manwich era cómo hace sentir a una mamá cuando se lo sirve a su familia.
Ese es el planteamiento que adopto cuando miro el panorama político, queremos comprender lo que subyace en los valores de la gente. Si sólo se mira Ocupar desde lejos, se ven pancartas sobre el capitalismo clientelista, se ven pancartas sobre el gasto del gobierno, se verá cualquier cosa desde símbolos fascistas y comunistas hasta pancartas de sindicatos de enseñanza solidarios.
Fui a los campamentos de Ocupar en el espacio de un par de meses desde el Parque Zuccotti y Chicago hasta algunos eventos más rurales de Ocupar. Usé entonces el planteamiento que usaba cuando trabajaba en Manwich para entender por qué la gente creyó en este movimiento político.
Con lo que acabamos fue con una segmentación basada en sus valores profundos, que yo encuentro fascinante y ayudará a entender las dinámicas más amplias de nuestro panorama político. No es un monolito. Encontré dos segmentos fundamentales.
El primero estaba muy preocupado por ser capaz de sentir que estaban dando un propósito y un significado a sus vidas mediante la protesta. Aunque inicialmente pudiéramos ser capaces de hablar con ellos sobre ciertas ideas políticas, lo que estaba subyacente en sus razones para estar allí era una sensación de comunidad con la gente, gente de ideas afines, alrededor de ellos, una sensación de propósito y una sensación de significado que no estaban logrando en otros ámbitos de sus vidas. Eso fue bastante sorprendente para nosotros porque de forma muy rápida durante nuestra investigación cualquier fin político en cierto modo desaparecía. Comprendimos que esta gente estaba allí más por un significado personal que por un objetivo político.
Ellos son un segmento diferente del que denominamos en nuestro estudio los profesionales. Estos son más del tipo de los organizadores tradicionales, de los operativos políticos que realmente estaban comprometidos con un objetivo político. En Ocupar, también encontramos algo nuevo y diferente en ellos. Como uno de ellos me dijo, era la primera vez en su vida que sentía cómo podía ver la pelota avanzando. Así que están logrando una sensación de optimismo para lo que han estado defendiendo u organizando, en su caso, durante toda su vida de manifestantes. Estos organizadores profesionales se están viendo reforzados por primera vez en términos de conseguir que sus objetivos se cumplan.
¿Cuáles son esos objetivos? Para estos profesionales, en gran medida es pura atención mediática. De modo que les animo a profundizar en nuestro estudio, que se encuentra en el sitio web de mi organización sin ánimo de lucro www.theFrontierLab.org.
De nuevo, es importante entender que no se trata de un monolito. Al mismo tiempo, realmente mi enfoque y mi interés como investigadora de mercadeo, está en ese primer segmento: aquellos que están buscando un propósito, un significado y una comunidad. Una de estas personas me dijo durante una entrevista que cuando se levantaron y abrieron el cierre de su tienda de campaña y miraron a su alrededor, sintieron como que estaban con su familia. Jamás habían sentido ese abrumador sentimiento emocional de unión y en cierto modo de seguridad de la gente alrededor de ellos.
Para la gente que está tratando de promocionar la libertad y las ideas de mercado libre, es importante que comprendan que no se puede discutir con esta gente necesariamente sólo sobre sus fines políticos, puesto que existe algo mucho más profundo que subyace en sus motivaciones para estar allí.
En el vuelo desde Chicago hasta aquí, me obligué a leer finalmente “Rules for Radicals” (Reglas para los radicales), el libro de Saul Alinsky. Creo que es una manera esencial de introducirse en la mentalidad de muchos de los organizadores y, por supuesto, en la mentalidad de nuestro comandante en jefe [– el presidente Obama].
Me gustaría leerles tres citas de Alinsky del final de su libro. El capítulo se titula The Way Ahead (El camino por delante) y describe la revolución que se avecina y cómo será la próxima etapa de la revolución. Dice: “Primero, el papel de los organizadores en torno a esta próxima revolución será excitar su imaginación con tácticas que pueden inducir al drama y la aventura dentro del tedio”. De modo que se les da drama, se les da aventura, a esta gente que se quiere que se motiven por ustedes. Lo segundo que dijo fue: “La revolución debe manifestarse en el sector empresarial”. Ese es ciertamente el trasfondo de la protesta de Ocupar. Y en tercer lugar dijo: “El grito humano de la segunda revolución consiste en significado, un propósito en la vida, una causa por la que vivir y, si hace falta, por la que morir”.
Así que cuando analiza el título de este evento, Ocupar Wall Street: ¿La autopsia?, pienso que lo que se comprende es que por más que Saul Alinsky aconsejara a la gente que leyera su libro no para buscar principios o acciones políticas sino para centrarse solamente en el intercambio de poder, este movimiento es sobre el poder.
La gente que está agitando dentro del movimiento está haciendo un buen trabajo entre ellos. Por un lado, hay gente que tiene objetivos muy claros que son capaces de trabajar con ese otro segmento que está encontrando la mayoría de sus recompensas por estar en el acto de protesta, no por ningún objetivo político. Por tanto, son la gente perfecta con la que trabajar y que en definitiva, creen que el movimiento está experimentando un momento muy de Saul Alinsky. Es por eso que podemos ver temas muy distintos entrecruzándose.






