
Barack Obama ganó la mayoría del voto latino o hispano en 2008. Prometió a los hispanos que durante su primer año, su gobierno haría una reforma comprensiva sobre la inmigración y que resolvería el problema de los 12 millones de indocumentados. No cumplió con su promesa a los hispanos ni en su primer año como presidente, ni en su segundo año. Durante esos dos primeros años el presidente Obama y su Partido Demócrata contaban con una amplia mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes y por lo tanto hubieran podido pasar cualquier ley con sólo el voto de los demócratas. De hecho, pasaron el Obamacare sin un solo voto del Partido Republicano. A diferencia de otros presidentes, que buscaron apoyo bipartidista en leyes importantes, Obama ignoró al Partido Republicano durante los dos primeros años de su mandato.‘‘El presidente no sólo incumplió con su promesa de la reforma de inmigración, sino que también ha deportado más hispanos indocumentados que ningún otro presidente en nuestra historia. Ahora pensando en las elecciones de noviembre de 2012, Obama ha disminuido las deportaciones. Quizás piensa que nosotros los hispanos tenemos mala memoria y nos olvidaremos que él es el “Gran Deportador”.

La población hispana de los Estados Unidos continúa aumentado rápidamente y ya somos más de 50 millones. Cada día se inscriben más latinos para votar al hacerse ciudadanos. En las elecciones de 2008 los hispanos demostraron su fuerza política y 9.7 millones fueron a votar. De acuerdo con el periódico Wall Street Journal se estima que entre 11.8 y 12.2 millones de latinos irán a votar en 2012. El voto latino puede ser decisivo en estados que están en juego y que a veces lo gana un partido o el otro. Entre los estados de este grupo se encuentran Florida, Colorado, Nevada, Nuevo México y Carolina del Norte. Es por eso que Obama le está prestando mucha atención a la comunidad hispana de nuestra nación. Obama ha hecho poco por los latinos, excepto empobrecerlos con su fracasada política económica.
La tasa de pobreza entre los hispanos se incrementó más que entre cualquier otro grupo étnico en los Estados Unidos, de acuerdo con el Centro Pew Hispano. El nivel de pobreza en 2006, siendo George W. Bush presidente, era de 20.6%. En 2010, bajo la presidencia de Obama, la pobreza aumentó a 26.6%. En 2011 casi el 30% de los hispanos viven en la pobreza de acuerdo con el Buró del Censo. El aumento de los hispanos en índice de pobreza fue de 2.256 millones.

En marzo de 2012, de acuerdo con las estadísticas del gobierno, hay un desempleo de 8.2% en nuestra nación y entre los hispanos el número de desempleados es de 10.3%. El número de latinos desempleados en marzo de 2012 es de 2.491 millones. Hay que recordar que las cifras del gobierno no incluyen a los desempleados que ya no buscan trabajo. Las verdaderas cifras de desempleo son mucho mayores.
La revista Newsmax reportó el 21 de abril de 2012 que el gobierno federal se gastará este año $668 billones en programas para combatir la pobreza, que representa un aumento de 41% de los $193 billones de gastos cuando Obama asumió la presidencia. No nos debe sorprender que el tema del desempleo y los problemas económicos sean los asuntos más importantes en estas elecciones para los hispanos y para el resto del país. Como el resto del pueblo, el 56% de los hispanos están descontentos con la dirección hacia donde se dirige nuestra nación.
Mike Brownfield en su artículo publicado el 15 de abril de 2012 en el sitio web del Heritage Foundation explicó que entre los hispanos registrados como votantes el 35% dice que son conservadores, el 32% reporta que se ven como moderados y el 28% se describe como progresistas. El presidente Obama, el más radical de nuestra historia, pretende ser moderado y hasta conservador y en algunos de sus discursos usa en vano el nombre de Ronald Reagan. El hijo de presidente Reagan, Michael Reagan, ha dicho que su padre nunca hubiera estado de acuerdo con la política de Barack Obama. La realidad es que el presidente Obama nos quiere llevar hacia el socialismo tipo europeo, a pesar que los países de Europa están abandonando el socialismo rápidamente e implementando políticas de austeridad económica porque están al borde de la quiebra.
Obama ha despilfarrado nuestro dinero, pidiendo prestado 41 centavos de cada dólar que ha gastado y ha endeudado a nuestra nación unos $5 trillones durante su primer mandato. El desempleo se encuentra a más del 8% y tenemos una creciente inflación en el precio de la gasolina y en todos los productos de primera necesidad. No dejemos que Obama nos engañé una vez más.
Recientemente el presidente Obama le ha declarado la guerra a la Iglesia católica y la mayoría de nosotros los hispanos somos católicos. Nuestro obispos y cardenales nos han dicho recientemente que no debemos obedecer las leyes injustas y anti constitucionales del gobierno de Obama. Los católicos y grupos aliados han comenzado a protestar en 140 ciudades de nuestra nación. Debemos recordar que nunca antes en la historia de los Estados Unidos la Iglesia católica había pedido desobediencia civil a leyes injustas, arbitrarias y anti constitucional de otros presidentes.
Las elecciones presidenciales de 2012 son las más importantes de nuestra generación y decidirán si continuamos o no por el mal camino que nos lleva el presidente Obama.





