El fundador de Papa John’s Pizza, John Schnatter, dio más motivos para la indignación por Obamacare cuando recientemente comentó que esta ley hará subir el precio de las pizzas. Pero su empresa no es la única que tendrá que pasar sus nuevos costos a los consumidores o bien recortar gastos, lo que significará aún menos empleos.
Al menos el 60% de las empresas está estimando que Obamacare aumentará sus costos de cobertura médica, según un nuevo estudio hecho público el miércoles por Mercer, una compañía consultora de recursos humanos. Un tercio de las cuales espera un incremento del costo del 5% o más. El estudio informa de que:
Los empleadores que se verán más duramente afectados son aquellos que tienen un amplio personal a tiempo parcial: los empleadores en comercios minoristas y servicios de hostelería. Cerca de la mitad de estos empleadores (46%) espera que la ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible (PPACA) hará subir el costo al menos un 3% en 2014 y otro tercio no sabe aún qué impacto tendrá.
Un tercio al completo de las empresas no puede ni siquiera estimar todavía el impacto de Obamacare, ya que muchas de las reglas de la ley aún tienen que ser redactadas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). Y un buen número de sus disposiciones principales no entrarán en vigor hasta 2014.
El impacto de esta perspectiva (contemplar cómo se incrementan los costos junto con la incertidumbre de más mandatos gubernamentales además de las costosas regulaciones que están por llegar) recae pesadamente sobre la economía.
Obamacare requiere que todas las empresas con 50 o más empleados a jornada completa proporcionen cobertura médica para sus trabajadores o que paguen una penalización de $2,000 por cada empleado una vez superada la cifra de 30 trabajadores. Algunas empresas han expresado que probablemente eviten contratar de modo que no sobrepasen el umbral de los 50 trabajadores que obliga a la cobertura; además, es probable que reduzcan las horas de sus trabajadores de manera que no cuenten como empleados a jornada completa y así evitar la penalización.
Esto es especialmente duro para los restaurantes, que proporcionan un montón de empleos a trabajadores con bajos ingresos. El Wall Street Journal informó de que “Peter Bensen, gerente de finanzas de McDonald’s Corp., comentó hace dos semanas en una teleconferencia de análisis de resultados económicos que cada restaurante incurrirá en unos costos añadidos anuales de entre $10,000 y $30,000 debido a las disposiciones de la ley”.
El grupo de restauración que posee Hardee’s y Carl’s Jr., CKE Restaurants, se enfrentará al dilema de expandirse (creando nuevos empleos) o apretarse el cinturón para poder abordar Obamacare, se lamentaba su director ejecutivo, Andy Puzder, que además comentó que:
El dinero para cumplir con la ley de Atención Asequible (ACA) debe provenir de algún sitio. Utilizamos nuestros ingresos para pagar nuestras facturas y gastos, para saldar nuestra deuda y reinvertimos lo que queda en nuestras empresas. Así es como creamos empleos. No hay una máquina de hacer dinero en la empresa a la que podamos acudir para cubrir el aumento de los costos de la atención médica. La construcción de nuevos locales cesará si tenemos que asignar dinero al sostenimiento de la ACA. Y construyendo nuevos restaurantes es como creamos empleos.
Por supuesto, según se incrementen los costos para las empresas, un mayor número de ellas es probable que decida eliminar totalmente la cobertura médica para sus trabajadores. Los estudios han indicado que entre 11 y 35 millones de americanos perderán el seguro médico que tienen a través de sus empleos.
Y sin embargo, esto es parte del diseño de Obamacare. La líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (D-CA), comentó que “la forma de la que la vemos es la de una fórmula innovadora orientada hacia la prevención para que las empresas se liberen de los costos de la atención médica puesto que ahora tienen una salida y pueden hacer lo que les convenga”.
Una vez que las empresas “se liberen de los costos de la atención médica”, sus empleados recurrirán al gobierno para obtener cobertura. Cuando más gente sea dependiente del gobierno para su propia atención médica, la carga de los costos simplemente se trasladará a los contribuyentes.
Pelosi describe esto como una “salida” para las empresas. Pero los efectos son perjudiciales para los creadores de empleo, los trabajadores, los contribuyentes y los consumidores. No hay otra salida salvo derogar Obamacare.





