June 18, 2013

El Senado Vota a Favor de Subirles Los Impuestos a Los PequeÑos Negocios

 Ayer, el Senado votó por un estrecho margen (51-48) para subir los impuestos a 1.2 millones de pequeñas empresas, lo que probablemente acabará con más de 700,000 empleos en un momento en el que cerca de 13 millones de americanos están sin trabajo. Los senadores Joe Lieberman (I-CT) y Jim Webb (D-VA) se unieron a todos los republicanos en oposición a la subida de impuestos.

Este es el plan económico del presidente Obama. Esto es lo que le pidió al Congreso que hiciera. Y recientemente comentó ante una reunión para recaudar fondos que su plan económico ha estado funcionando.

“Al igual que hemos intentado el plan [de los republicanos], intentamos nuestro plan…y funcionó”, comentó.

Pero el secretario del Tesoro de Obama, Timothy Geithner, dijo ayer que “la economía no está creciendo lo suficientemente rápido”, reconociendo que “el desempleo es muy alto”. “Las instituciones con autoridad al respecto deberían estar haciendo todo lo posible para tratar de fortalecer el crecimiento económico”, comentó.

El plan del presidente, ahora respaldado por la mayoría demócrata en el Senado, tiene pocas posibilidades de llegar a buen puerto en la Cámara de Representantes. Pero ha dado a conocer a los 51 senadores que quieren subir los impuestos.

Quizás la mayor mentira en el debate fiscal sea que esta votación afecta sólo a “los ricos”. Simplemente, eso no es cierto. Muchas pequeñas empresas, conocidas como entidades fiscalmente transparentes (FTE), pagan sus impuestos mediante el impuesto sobre ingresos personales. Ernst & Young estima que este tipo de empresas “emplea al 54% de la población activa del sector privado”. Esta subida de impuestos perjudica directamente a 1.2 millones de estas empresas que tienen trabajadores contratados y unos ingresos por encima de $200,000.

En lugar de penalizar sólo a “los ricos”, como observa el analista de la Fundación Heritage Curtis Dubay, “Al establecer su subida de impuestos a los ingresos por encima de $200,000, Obama ha maximizado el impacto perjudicial que su subida de impuestos tendría sobre la creación de empleo”.

El estudio de Ernst & Young sobre el impacto de esta subida de impuestos mostró que podría acabar con más 700,000 empleos. Esto no sorprende, ya que las empresas a las que está destinada son algunas de las más firmes creadoras de empleo del país. Pero sorprende que una mayoría del Senado acepte este plan cuando el país está sufriendo un desempleo del 8.2%.

Y por si eso no fuera suficiente, las medidas del Senado también subirían el impuesto a la muerte desde el 35% al 55%. Este tipo de carácter confiscatorio afectaría a las pequeñas empresas y a las granjas familiares de una manera excepcionalmente dura. Dubay explica que:

El impuesto a la muerte se describe a menudo como un impuesto que sólo pagan los ricos herederos. En realidad, el impuesto a la muerte afecta con más dureza a las empresas de propiedad familiar. Estas empresas son valiosas en teoría ya que tienen muchos activos que necesitan elaborar así como vender sus productos. Pero el valor contable de las empresas no es representativo de los activos líquidos de las familias. Cuando un miembro de una familia fallece, estas familias tienen a menudo que vender todo o parte de las empresas para obtener el dinero con el fin de pagar el impuesto a la muerte. Esto ralentiza el crecimiento de estas empresas y en algunos casos las obliga a despedir a los trabajadores que tienen.

La votación por parte del Senado implica que no estamos próximos a impedir el “Armagedón Fiscal”, la subida de impuestos de cerca de $500,000 millones que está previsto que afecte a los americanos el 1 de enero. Es difícil imaginar a la economía soportando tal golpe. El próximo año, las familias se verán perjudicadas por una subida de impuestos promedia de más de $4,100 si el Congreso permite que esto siga adelante. Pero en lugar de impedir esta calamidad, el Senado votó para subir los impuestos. Esto es sencillamente alucinante.