July 21, 2018

La Hipocresía De La Prensa Anti-Gun Y Los Tiroteos En Masa En Estados Unidos.

Nikolas Cruz, un joven ex-estudiante de un colegio en Parkland, Florida, recientemente asesinó a 17 personas. La masacre en masa cometida por Cruz revivió la vieja y conocida lucha entre los defensores y oponentes al derecho de poseer armas en Estados Unidos.

Las reacciones de ambos lados fueron predecibles. La derecha estadounidense se enfocó en el asesino y sus antecedentes. La izquierda culpó a las armas, los republicanos, los conservadores, la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en Inglés) y la supremacía blanca.

Para los medios izquierdistas, representados en el país por la prensa liberal y pro-demócrata, otra persona se unió a la lista de los responsables por el ataque en Florida; su nombre es Donald Trump.

Un reportero de televisión culpó al presidente de tener “sangre en sus manos”. Otro dijo que Trump debería actuar como “humano”. Irónicamente, estas personas se abstuvieron de criticar a Barack Obama cuando ciudadanos estadounidenses fueron decapitados por el Estado Islámico. Durante su presidencia Obama minimizó al grupo terrorista y se negó a llamar a sus integrantes musulmanes extremistas.

Inmediatamente después del ataque en el colegio de Parkland, la prensa opositora al derecho otorgado por la Segunda Enmienda difundió noticias falsas. CNN dijo que en Florida no se requería permiso para portar rifles. La organización Everytown for Gun Safety aseveró que en Estados Unidos habían ocurrido 18 tiroteos en los colegios durante el transcurso del presente año. Ambas noticias resultaron ser flagrantes mentiras. Al día siguiente Townhall y el Washington Post desmintieron las noticias falsas.

Por otro lado, el Daily News de Nueva York publicó un artículo alegando que Nikolas Cruz fue entrenado por la Asociación Nacional del Rifle. Según el Daily Caller, no hay ninguna evidencia que la NRA proporcionó algún tipo de entrenamiento a Cruz.

Las mentiras sobre el tiroteo en Florida fueron más allá de los medios de comunicación. La ex-candidata presidencial Hillary Clinton escribió en su cuenta de Twitter que ha habido más de 230 tiroteos en los colegios de Estados Unidos desde el año 2012. La aseveración de Clinton es otra noticia falsa y fue desmentida por el Daily Caller.

Poco después del ataque las autoridades policiales revelaron que el asesino mostró signos de inestabilidad mental en el pasado. La madre de Cruz le dijo a la policía que su hijo era irritable y que tenía una historia de problemas de aprendizaje. Aparentemente, la Señora Cruz reportó a la policía en múltiples ocasiones la conducta violenta de su hijo. Cruz incluso publicó en YouTube sus intenciones criminales y fue expulsado del colegio antes de asesinar a 17 personas.

A pesar de las múltiples evidencias de problemas mentales y comportamiento anormal, la prensa de izquierda continúa culpando a las armas, al presidente Trump, a los conservadores, a los republicanos y a la Asociación Nacional del Rifle.

Algo más, el FBI fue previamente notificado sobre la amenaza que Nikolas Cruz representaba para la comunidad, pero optó por ignorar la advertencia.

Donald Trump envió un mensaje de condolencia a los familiares de las víctimas y reconoció los antecedentes de Nikolas Cruz. Trump dijo: “Estamos comprometidos a trabajar juntos para asegurar las escuelas y afrontar el difícil problema de la salud mental”. El presidente también ordenó izar las banderas de Estados Unidos a media asta en señal de luto nacional.

La masacre en el colegio de Florida da lugar a varias preguntas:

¿Porqué las autoridades respectivas y el FBI no adoptaron las precauciones necesarias conociendo los antecedentes del atacante?

¿Porqué la prensa liberal insiste en culpar a las armas y a otras personas mientras ignora el papel del pasado problemático de Cruz?

¿Porqué las tiendas de armas no fueron informadas con anticipación sobre la conducta violenta y la amenaza impuesta por Cruz?

El asesinato en masa cometido por Nikolas Cruz puso de manifiesto una vez más un hecho que los grupos anti-Gun y la izquierda estadounidense rehusan reconocer… las armas no se disparan solas.