January 22, 2018

Trump, Obama Y Los Derechos Humanos.

Donald Trump retornó de un viaje de 12 días por Asia. La gira del presidente incluyó 5 países; Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas.

El mandatario estadounidense enfocó su visita en la amenaza nuclear de Corea del Norte y los tratados comerciales con China. Trump ha criticado fuertemente ambos asuntos en el pasado. El presidente considera el programa nuclear de Kim Jong Un una amenaza para la paz del mundo. Trump también piensa que, en los términos actuales, los tratados comerciales con China son injustos para los trabajadores estadounidenses.

El presidente calificó su viaje como “histórico” y “tremendamente exitoso”. Trump habló personalmente con líderes asiáticos sobre la amenaza impuesta por el régimen coreano. En el plano económico, el mandatario firmó acuerdos comerciales por 300.000 millones de dólares.

Para los opositores de la administración, el viaje del presidente fue otra oportunidad para criticar a Trump. Según demócratas y liberales, el mandatario ignoró las violaciones a los derechos humanos y el abuso del poder en China, Filipinas y Vietnam. Respecto a Filipinas, varias organizaciones internacionales estiman que la política antidroga del presidente Duterte ha sido responsable por la muerte de miles de personas.

El abuso del poder y las violaciones a los derechos humanos en China, Vietnam y Filipinas son hechos reprochables que merecen el repudio del mundo civilizado. Sin embargo, Trump no viajó a Asia para criticar la política contra las drogas del presidente filipino o la forma de gobierno de los regímenes comunistas.

El papel primordial de Trump durante su gira por Asia fue enmendar los acuerdos comerciales con Xi Jinping y obtener apoyo de los líderes de la región para frenar la amenaza nuclear de Corea del Norte. A su regreso a Estados Unidos, Trump dijo que él y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, tomaron la “determinación absoluta” de desnuclearizar la península coreana.

Irónicamente, los medios de comunicación que critican la política exterior de Donald Trump permanecieron callados ante las acciones adoptadas por 8 años bajo la presidencia de Barack Obama.

Durante la administración previa; Irán y Cuba, dos de las peores tiranías del mundo, tuvieron luz verde gracias al presidente Obama. A pesar que ambas naciones tienen un largo historial de violaciones a los derechos humanos, Barack Obama removió a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y envió en secreto 150 billones de dólares a Irán.

Aún más, Obama restableció las relaciones diplomáticas con la dictadura comunista de la isla y reabrió la embajada de Estados Unidos en La Habana. A cambio, el presidente no obtuvo nada. Irán continuó promoviendo el terrorismo y la represión en Cuba nunca cesó.

La administración Obama también firmó un acuerdo con Irán permitiéndole al régimen iraní conservar sus plantas nucleares sin la apropiada supervisión de los organismos internacionales.

Recordemos también que el Estado Islámico, la peor organización terrorista jamás vista, nació durante la presidencia de Obama después que él decidió unilateralmente retirar de la región las tropas estadounidenses. No obstante los crímenes cometidos, Obama ignoró y minimizó al grupo extremista por años.

Las consecuencias de la política de Obama fueron evidentes. La organización terrorista creció y controló extensas áreas en Irak y Siria. Durante este período, los terroristas vendían a jóvenes mujeres como esclavas sexuales, mientras masacraban a cristianos, musulmanes y otras minorías religiosas. Las atrocidades del Estado Islámico se convirtieron en noticias de rutina.

A pesar de las violaciones a los derechos humanos y los actos terroristas cometidos por el Estado Islámico en El Medio Oriente, en Estados Unidos y en Europa, la prensa liberal pro demócrata guardó silencio y se abstuvo de criticar al presidente Obama.

La acciones de Barack Obama fueron duramente censuradas en medios conservadores y republicanos. Obama nunca pudo explicar satisfactoriamente los motivos del resurgimiento del terrorismo islámico, o porqué el país cuyos líderes gritan en público “Muerte a Estados Unidos” recibió 150 billones de dólares.

Barack Obama le dio las espaldas al pueblo cubano, a los venezolanos y a millones de cristianos y musulmanes en El Medio Oriente afligidos por regímenes totalitarios y organizaciones terroristas. Al contrario, bajo la presidencia de Donald Trump, los acuerdos con la dictadura comunista de Cuba están restringidos, el Estado Islámico ha perdido vastas posiciones en Irak y Siria y múltiples chavistas venezolanos han sido sancionados.

Los hechos son claros; el enfoque a las violaciones de los derechos humanos y la estrategia antiterrorista de los dos mandatarios ha sido marcadamente distinta.

El criticismo de la política exterior de Trump y el silencio ante las medidas adoptadas por Obama es otro ejemplo de la parcialidad de la prensa liberal pro demócrata en Estados Unidos.