December 15, 2017

La Orden Ejecutiva De Salud Del Presidente Trump.

La semana pasada el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para mejorar los servicios de salud de los estadounidenses. Trump dijo que quería aumentar las opciones de los cuidados de salud para dar un “alivio” a la gente debido a los problemas con la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible (PPACA), comúnmente conocida como “ObamaCare”.

Según la administración, el presidente está creando las condiciones necesarias para proveer otra alternativa a ObamaCare. El objetivo es disminuir el costo de las primas y aumentar el acceso a los seguros de salud. Aparentemente, la medida no agravará el déficit nacional del país.

La orden ejecutiva permite a los negocios formar asociaciones para comprar seguros de salud sin las regulaciones impuestas por ObamaCare.

Bajo el nuevo plan, cientos de miles de negocios tendrán la oportunidad de juntarse para formar “Asociaciones de Salud” que puedan ofrecer mejores seguros a los empleados. Algo más, el programa no excluye a personas con condiciones preexistentes y puede usarse a través de los estados.

La decisión del presidente fue criticada en medios demócratas y liberales; sin embargo, expertos consideran que Trump tiene la facultad legal para modificar ObamaCare. Al respecto, Barack Obama usó órdenes ejecutivas para implementar ciertos programas de ObamaCare. Por lo tanto, Trump puede modificar el plan mediante otra orden ejecutiva.

Las personas más afectadas por ObamaCare son los empleados de los pequeños negocios y aquellos que trabajan para sí mismo. Actualmente sólo 1/3 de las personas que trabajan en pequeños negocios reciben cobertura de salud. Además, ObamaCare obligó a los empleadores a cubrir ciertos beneficios de salud; lo cuál causó un aumento en el costo de las primas.

El plan de Trump es una alternativa con más flexibilidad y precios menores. Según analistas, se trata de un programa de libre mercado donde las compañías de seguros competirán para cubrir las necesidades de los empleados sin multas o injerencias del gobierno federal.

La administración espera que los empleados puedan ahorrar entre el 20% – 50% en los costos del seguro debido a la exención de impuestos proporcionado por el empleador.

Para poner el plan en marcha, el presidente solicitó al Departamento del Trabajo, al Departamento del Tesoro y al Departamento de Salud y Servicios Humanos que exploren diferentes opciones para aumentar el acceso a los seguros de salud. Para muchos la medida es un paso en la dirección correcta después que ObamaCare dejó sin cobertura a 28 millones de personas.

Los proponentes de la reforma alegan que no habrá aumento en los impuestos. Si es así, el plan será bienvenido entre los contribuyentes. Recordemos que ObamaCare impuso 20 impuestos dentro de la ley de salud.

Otra diferencia con ObamaCare es que el plan de Trump no es un mandato federal ni un subsidio del gobierno.

El presidente dijo que “las compañías de seguro estarán peleando por conseguir la firma de cada persona… Y lo conseguirán a precios bajos”.

Según el senador Rand Paul de Kentucky, quien trabajó en la elaboración del programa, el plan de la administración es “una de las reformas más grandes de salud y libre mercado en décadas”. Paul dijo que si la reforma funciona como está planeado, permitirá que “millones de personas obtengan seguros a precios reducidos a través de los estados”.

Para los oponentes del gobierno, la orden ejecutiva de Trump intenta desmantelar ObamaCare. El presidente no lo niega. Después de todo, fue una de sus promesas durante la campaña electoral.

Trump ha expresado su oposición a ObamaCare múltiples veces. El día de firmar la orden ejecutiva el presidente dijo: “el costo de ObamaCare ha sido tan desastroso que ha destruido todo a su paso”.

Posteriormente, en una reunión con su Gabinete en la Casa Blanca, Trump afirmó: “ObamaCare está terminado”.