Ayer, bajo mis órdenes, las fuerzas estadounidenses capturaron a Mustafa al-Imam en Libia“, dijo Trump en un comunicado. El ataque fue perpetrado el 11 de septiembre de 2012 y  provocó la muerte del embajador Chris Stevens y de otros tres funcionarios estadounidenses.

“Debido a esta exitosa operación, Al Imam enfrentará a la justicia en Estados Unidos por su presunta participación en los ataques del 11 de septiembre de 2012 en Bengasi“.

“A las familias de estos héroes caídos: quiero que sepan que sus seres queridos no son olvidados y nunca serán olvidados”, agregó el gobernante, que prometió no cesar en los esfuerzos por encontrar y llevar ante la Justicia a los autores de ese ataque. “Nuestra memoria es profunda y nuestro alcance es largo”, añadió.

Respecto a Libia, Trump aseguró que EEUU continuará apoyando a sus autoridades para garantizar que el Estado Islámico y otros grupos terroristas no utilicen a ese país como refugio.

“La estabilidad y la seguridad de Libia a largo plazo están relacionadas con su capacidad de formar un gobierno y un ejército unificados. Alentamos a todos los libios a apoyar el proceso de reconciliación en marcha facilitado por las Naciones Unidas y trabajar juntos para construir un país pacífico y estable”, añadió.

Imagen de archivo del atentado en el consulado estadounidense en Bengasi en 2012(AFP)

Imagen de archivo del atentado en el consulado estadounidense en Bengasi en 2012(AFP)

A comienzos de octubre empezó en una corte de Washington el juicio contra el libio Ahmed Abu Jatala, acusado de liderar en 2012 el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi y por cuya captura el Gobierno pagó siete millones de dólares.

El embajador Chris Stevens fue asesinado en el atentado contra el consulado norteamericano en Bengasi, el 11 de septiembre de 2012

El embajador Chris Stevens fue asesinado en el atentado contra el consulado norteamericano en Bengasi, el 11 de septiembre de 2012

El atentado, que coincidió con el undécimo aniversario de los atentados de 2001 (11-S), se convirtió en una herramienta de Trump para atacar en la campaña electoral en 2016 a su rival demócrata, Hillary Clinton, quien era secretaria de Estado del entonces presidente Barack Obama (2009-2017) cuando se produjo.