January 23, 2018

La Violencia De La Izquierda En EE.UU.: Desde Abraham Lincoln Hasta Donald Trump.

Existe la impresión que actos de violencia cometidos por socialistas de extrema izquierda no suceden en Estados Unidos. La historia demuestra lo contrario. La elección de Donald Trump ha exacerbado la violencia izquierdista; lamentablemente, este fenómeno no es nuevo en el país.

Cabe recordar que la izquierda en Estados Unidos está representada por los demócratas y liberales.

El violento historial de los demócratas es alarmante, y no se limita a crímenes políticos. Recordemos que los demócratas defendieron la esclavitud de los negros, fundaron el KKK y se opusieron a la implementación de los derechos civiles.

La violencia política en Estados Unidos ha sido históricamente causada y fomentada por izquierdistas y demócratas. Este fenómeno aún persiste; sin embargo, la prensa liberal guarda silencio al respecto.

El reciente intento de asesinato en masa de congresistas republicanos por parte de James Hodgkinson, un liberal demócrata, añadió otro crimen a la lista de actos de violencia cometidos por la izquierda estadounidense.

The Federalist Papers Project recientemente publicó un artículo enumerando los crímenes cometidos por demócratas y socialistas desde 1865 hasta el 2013. Según el reporte, ningún republicano, miembro de la Asociación Nacional del Rifle o miembro del Tea Party tuvo alguna relación con estos crímenes.

Esta es la lista publicada por The Federalist Papers:

  • En 1865 un demócrata mató a Abraham Lincoln, presidente de Estados Unidos.
  • En 1881 un demócrata mató a James Garfield, presidente de Estados Unidos.
  • En 1963 un socialista mató a John Kennedy, presidente de Estados Unidos.

El presidente Kennedy y su asesino, Lee Harvey Oswald.

  • En 1975 un demócrata intentó asesinar a Gerald Ford, presidente de Estados Unidos.
  • En 1983 un demócrata intentó asesinar a Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos.

El presidente Reagan y el hombre que intentó asesinarlo, John Warnock Hinckley Jr.

  • En 1984 un demócrata asesinó a 22 personas en un restaurante de McDonalds.
  • En 1986 un demócrata mató a 15 personas en una oficina de correos en Oklahoma.
  • En 1990 un demócrata mató a 10 personas en una oficina de GMAC.
  • En 1991 un demócrata mató a 23 personas en una cafetería en Killeen, Texas.
  • En 1995 un demócrata mató a 5 trabajadores en un laboratorio en Texas.
  • En 1999 un demócrata mató a 8 personas en un servicio religioso dentro de una iglesia.
  • En el 2001 un demócrata le disparó a la Casa Blanca teniendo como objetivo al presidente George Bush.
  • En el 2003 un demócrata mató a 7 personas en una planta de Lockheed Martin.
  • En el 2007 un demócrata mató a 32 personas en Virginia Tech.
  • En el 2010 un demócrata le disparó a la representante Gabrielle Giffords y mató a seis personas.

La representante Gabrielle Giffords y el hombre que le disparó, Jared Loughner

  • En el 2011 un demócrata mató a 12 personas en un teatro de cine.
  • En el 2012 un demócrata mató a 7 personas en Minneapolis.
  • En el 2013 un demócrata mató a 26 personas en Newtown, Connecticut.
  • En el 2013 un demócrata le disparó a 12 personas en una marina.

Tan pronto Donald Trump anunció su candidatura presidencial, la violencia de la izquierda no se hizo esperar. Los ataques continuaron durante el periodo de campaña electoral y después de las elecciones presidenciales. Hombres, mujeres, ancianos y jóvenes fueron objeto de abusos físicos y verbales.

Cuando Trump fue elegido presidente el 8 de noviembre, la violencia política aumentó. Hasta el momento de escribir este artículo, la situación permanece igual. No obstante, la prensa liberal y los demócratas continúan ignorando, minimizando o justificando los ataques. Poco después del la masacre frustrada en Alexandria, Virginia; el socialista Bernie Sanders dijo (en alusión a las políticas del presidente) que “había que pelear en todas las formas”.

Por más de un año, el país ha experimentado múltiples actos de violencia no sólo contra Trump, pero también contra republicanos y conservadores. Mencionemos algunos ejemplos.

  • Ataque con una bomba incendiaria a la oficina central del partido republicano en Hillsborough, Carolina del Norte.
  • Secuestro y tortura de un joven mentalmente incapacitado en Chicago, Illinois. Los secuestradores gritaron obscenidades contra Donald Trump mientras golpearon a la víctima.
  • 231 manifestantes arrestados en Washington DC por cometer actos vandálicos el día de la inauguración presidencial de Donald Trump.
  • Asesinato del presidente con un disparo en la cabeza en un vídeo hecho por el rapero Snoop Dogg.

Snoop Dogg disparándole al presidente Trump.

  • Agresión física a un joven de 15 años en Montgomery, Maryland, por ponerse una gorra que decía “Make América Great Again”.
  • Demandar el asesinato de Donald Trump en más de 12 mil mensajes de tweets.
  • Asesinato a puñaladas del presidente Trump en una obra de teatro en la ciudad de Nueva York.
  • Decapitación de Donald Trump en un vídeo publicado por la comediante Kathy Griffin.

Kathy Griffin con la cabeza del presidente Trump.

  • Admisión pública de la cantante Madona en una marcha anti Trump en Washington DC sobre sus deseos de hacer “explotar la Casa Blanca”.
  • Intento de asesinato en masa de congresistas republicanos en Alexandria, Virginia, por parte del liberal socialista James Hodgkinson.

James Hodgkinson, el hombre que intentó asesinar a los congresistas republicanos.

  • Comentario hipotético sobre el asesinato del presidente por parte del actor de cine Johnny Depp durante el Festival de Glastonbury en Inglaterra.

Éstos ejemplos constituyen sólo una muestra de los múltiples ataques verbales y físicos que los izquierdistas, demócratas y liberales han cometido recientemente en Estados Unidos.

Lo más criticable de este fenómeno es la posición de los demócratas ante la creciente violencia en contra del presidente y sus seguidores. Con pocas excepciones, Barack Obama, Hillary Clinton, Nancy Pelosi y Chuck Schumer han optado por no condenar los ataques perpetrados por la izquierda y su propio partido político.

Algo más. Es hipócrita que los responsables de estos crímenes y ataques son los mismos que acusan al presidente Trump de ser racista, anti Americano y similar a Hitler.

La elección de Donald Trump a la presidencia del país ha puesto al descubierto, una vez más, el carácter violento, terrorista y antidemocrático de la izquierda estadounidense.