December 14, 2017

Una Fundación De Soros Organiza En Italia Obras De Teatro Callejero Para Adoctrinar A Los Niños A Favor De La Inmigración Masiva.

De nuevo una fundación financiada por Soros plenamente comprometida en la difusión de la ideología mundialista en suelo europeo. Esta vez sin embargo se ha llegado más lejos, ya que el objetivo de la campaña propagandística están siendo los niños italianos. Los arquitectos del mundialismo pretenden moldear a los votantes de mañana y que acepten desde pequeños el conjunto de ideas oficialmente establecidas en Europa como dogmas de fe.

Un breve video nos muestra uno de estos proyectos. Se titula “Nuestras Elecciones Nuestra Europa”. Fue creado por Media Diversity Institute (MDI) y financiado por Open Society Foundations.  (VER VIDEO)

Se trata de unas funciones de teatro en las calles de Italia con el objetivo de inducir a los pequeños a decantarse por los partidos defensores de la inmigración en masa y que están abriendo las fronteras de Europa a los extranjeros.

En la producción teatral se ve a inmigrantes tratando de entrar en Europa. Como en todos los cuentos, uno de los protagonistas asume el rol de malo. En este caso, un agente del orden que impide la entrada de los ilegales.

El adoctrinamiento se completa con la presencia de un político de chusca apariencia que trata de persuadir a los niños contra la inmigración. En un tono bronco, les dice que los inmigrantes portan enfermedades contagiosas y pide a los niños que voten por él, lo que provoca el efecto contrario.

A continuación, se le ofrece a los menores unas fichas para que puedan votar a favor o en contra de la inmigración. Las etiquetas contenidas en las “urnas” predisponen a los niños a decantarse a favor de la entrada de inmigrantes, con lo que el cuento alcanza su plena literalidad: “El no-miedo”, “La danza de la mezcla”, “Los ojos abiertos en el universo” y “Multiculturalismo”.

“Se trata de educar a los niños en valores solidarios y que repudien las ideologías totalitarias y excluyentes que han sido causa de destrucción y muertes en el siglo XX”, ha señalado uno de los organizadores.

Ocioso es apuntar que ninguna organización defensora del derecho de los niños, entre ellos el de no ser ideologizados, ha tomado cartas en el asunto. De haber sido al revés; es decir, si los ptomotores de la campaña defendieran el derecho de las naciones europeas a preservar sus fronteras y mantener su cultura, estos seguramente estarían ya ante los tribunales de justicia acusados de xenofobia e inducción al odio.