El Senado de Estados Unidos tratará próximamente la reforma de salud

El Senado de Estados Unidos tratará próximamente la reforma de salud

La votación del jueves en la Cámara de Representantes por 217 votos a favor y 213 en contra, que incluyó 20 deserciones republicanas, llegó tras varios momentos en los que la propuesta pareció condenada. Hace menos de dos meses, el Gobierno se había visto obligado a retirar un proyecto similar por la falta de apoyo de su propio bloque.

Ahora los republicanos deben intentar aprobar la medida en un Senado que presenta diferencias políticas y de procedimiento respecto a la Cámara de Representantes. “En adelante, debemos moderar las expectativas y seguir centrados en el arte de lo factible”, dijo el presidente del Comité Financiero del Senado, Orrin Hatch, republicano por Utah. El suyo fue uno de varios comentarios prudentes emitidos por senadores republicanos tras la votación.

La iniciativa de ley aprobada eliminaría las multas que impuso la ley de Obama a la gente que no contrate un seguro médico y el aumento de impuestos contemplado en el Obamacare a la gente de mayores ingresos y a la industria sanitaria. También diluye los requisitos de cobertura accesible, por ejemplo, al dar luz verde para que los estados autoricen primas adicionales de las aseguradoras a clientes con problemas médicos previos.

Además, transformaría los subsidios de Obama para millones de personas que contratan cobertura médica, que ahora se basan principalmente en sus ingresos, al hacerlos más bajos y vincularlos con la edad del cliente. Y recortaría Medicaid, el programa de salud para gente de ingresos bajos, lo que incluye poner fin a los pagos federales adicionales a 31 estados a cambio de aceptar que Medicaid cubra a más gente.

La reforma de salud fue una de las principales promesas de Donald Trump

La reforma de salud fue una de las principales promesas de Donald Trump

Mitch McConnell, el líder de la mayoría en el Senado y conocido por su cautela, describió la iniciativa de la Cámara de Representantes como “un paso importante” para eliminar la ley de Obama, pero dejó la puerta abierta a hacer cambios. “El Congreso seguirá trabajando en legislación para ofrecer más opciones y libertad en las decisiones de sanidad”, dijo.

La propuesta fue redactada por republicanos que representan a distritos que tienden a aglutinar amplias mayorías de votantes de sus partidos. Los senadores representan a estados enteros, y muchos tienden a mostrar actitudes más pragmáticas que sus colegas de la Cámara Baja.

Varios de ellos proceden de estados del nordeste y el centro-norte, donde muchas personas con bajos ingresos están adscritas a Medicaid. Muchos de los 31 estados que aceptaron la expansión de ese programa durante el mandato de Obama están liderados por gobernadores republicanos, y los senadores no tienen interés en recortar los fondos que reciben ni en quitar cobertura a sus votantes.

Además, hay senadores republicanos que representan a regiones golpeadas por las muertes asociadas a la adicción a los opiáceos. La medida de la Cámara de Representantes dejaría que los estados eludieran el requisito de Obama de que las aseguradoras cubran los tratamientos antidrogas.

Barack Obama pretendía que su programa de salud fuera su gran legado

Barack Obama pretendía que su programa de salud fuera su gran legado

La senadora Susan Collins, republicana por Maine, dijo que la propuesta plantea “más preguntas que respuestas sobre sus consecuencias”. Señaló que no habría “límite para la cobertura” para personas con problemas de salud previos y que las exenciones fiscales contempladas por la Cámara Baja “no tienen en cuenta apropiadamente los niveles de ingresos” ni las diferencias regionales en los costes sanitarios.

Collins y la senadora republicana por Alaska, Lisa Murkowski, se han opuesto a recortar los fondos federales para Planned Parenthood. La propuesta votada el jueves bloquea durante un año los pagos federales a la organización, que ofrece abortos pero por ley no los financia con dinero federal.

Otros senadores han pedido cambios en los subsidios y en expansiones de Medicaid para estados que no lo ampliaron durante el mandato de Obama. El Senado podría acogerse a normas especiales para aprobar su versión de la ley con un empate a 50 votos, pero eso les da un margen de apenas dos senadores republicanos rebeldes, suponiendo que todos los demócratas se opusieran a revocar la emblemática ley de Obama.

(Con información de AP)