July 24, 2017

Pyongyang Y Washington: La ‘crisis De Los Misiles Cubanos En Cámara Lenta’

El especialista Robert Litwak, del Centro Internacional de Académicos Woodrow Wilson, señaló que el actual escenario de tensiones entre Pyongyang y Washington es una recreación de “la crisis de los misiles cubanos en cámara lenta”, según recoge un artículo publicado este domingo en The New York Times (TNYT).

Sin embargo, los periodistas del diario estadounidense creen que la parte de cámara lenta “parece acelerarse” y que el presidente de EEUU, Donald Trump, no dejará que el dictador norcoreano Kim Jong-un continúe sus avances y amenazas armamentísticas.

Por su parte, el secretario de Estado, Rex Tillerson, también ha dicho en varias ocasiones que la política de EEUU de “paciencia estratégica ha terminado”.

El artículo de TNYT señala, asimismo, que las analogías históricas entre 1962 y 2017 son imprecisas.

La crisis de los misiles entre el presidente de EEUU, John F. Kennedy, los soviéticos y Fidel Castro solo duró 13 días, mientras que el conflicto entre Washington y Pyongyang se remonta a un cuarto de siglo.

A pesar de todas estas diferencias que saltan a la vista, los periodistas señalan que hay elementos en común.

“Cuando las ambiciones nacionales, el ego personal y las armas mortales están todos en la mezcla, las oportunidades para el error de cálculo son muchas”, puntualizan.

Trump, según TNYT, estaría jugando su mano “con la misma cautela que sus predecesores”: enfrentar al régimen de Kim Jong-un significa revivir el conflicto entre las dos Corea.

El consejero de Seguridad Nacional de la Administración Trump, el teniente general H. R. McMaster, ya alertó el fin de semana que el presidente no descartaba ninguna opción y que era hora de que Estados Unidos “tomara medidas, a falta de un conflicto armado, para evitar lo peor” al tratar con “este impredecible régimen” de Pyongyang.

TNYT, además, afirma que Kim Jong-un no realizó una prueba nuclear programada para este fin de semana, aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, lo que atribuyen a una posible intervención del presidente chino Xi Jinping.

Asimismo, los periodistas reparan en que el desfile del pasado sábado en el que el régimen norcoreano hizo alarde de su desarrollo armamentístico tuvo como fin sustentar la idea de que su desarrollo nuclear ha llegado “a un punto de inflexión”.

Sin embargo, las pruebas fallidas de los últimos tiempos podrían indicar lo contrario.

Los lanzamientos que comenzaron a fallar han llevado a la paranoia y han hecho que el régimen sostenga la presencia de una mano ocultada de Washington.

Por otra parte, se encuentra la cuestión del progreso constante de Corea del Norte durante una década en el desarrollo de cabezas nucleares que son lo suficientemente pequeñas como para caber en misiles de largo alcance.

“Han realizado cinco pruebas en diez años”, dijo Siegfried S. Hecker, un profesor de Stanford que una vez dirigió el laboratorio de armas de Los Alamos en Nuevo México.

El miércoles pasado Pyongyang realizó su cuarta prueba balística en lo que va de año y tras la llegada de Trump a la presidencia, a lo que se suman un número récord de lanzamientos de misiles y tests atómicos en 2016 con los que el régimen ha subrayado su intención de apostar por la disuasión nuclear para garantizar su supervivencia.

Precisamente imágenes tomadas recientemente por satélites muestran un incremento de la actividad en su base de pruebas nucleares de Punggye-ri, lo que apunta a que el régimen podría estar preparando su sexta prueba nuclear subterránea.

Este domingo habría tenido lugar una quinta prueba balística que resultó fallida y que las autoridades de Pyongyang no han confirmado, Kim dijo que los test de ese tipo son parte del programa armamentístico norcoreano.

Sobre las sanciones económicas impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU a Corea del Norte en respuesta sus últimas pruebas nucleares y lanzamientos de misiles, el funcionario norcoreano dijo que son “ilegales”. El hecho de que las hayan apoyado tradicionales aliados de Pyongyang como Rusia y China “no las hacen legales”, afirmó.

“Nunca aceptaremos las sanciones que nos han impuesto. Las rechazamos tajantemente (…) Si las pruebas nucleares son una amenaza para la seguridad mundial, Estados Unidos sería el primero que debería ser sancionado”, dijo.

En las pasadas semanas la crisis entre Washington y Pyongyang se ha arreciado por el tema armamentístico y los ensayos nucleares del régimen norcoreano.