September 26, 2017

Japón Decide Vigilar A La Comunidad Musulmana Del País.

El Tribunal Supremo de Japón respalda la decisión del Gobierno de mantener bajo vigilancia a la comunidad musulmana del país

El Tribunal Supremo de Japón ha respaldado la decisión del Gobierno de mantener bajo vigilancia a la comunidad musulmana del país. El alto tribunal nipón ha desestimado las dos apelaciones presentadas por un grupo de ciudadanos japoneses, en su mayoría musulmanes procedentes del Medio Oriente y países del norte de África, que consideró la medida como “una invasión inconstitucional de su vida privada y la libertad de religión”.

Algunos archivos policiales que han sido dados a conocer por la prensa de aquel país revelan que todos los lugares musulmanes de culto, restaurantes halal y entidades relacionadas con el islam están siendo vigiladas en Tokio.

Los jueces del Tribunal Supremo consideran “necesaria e inevitable” estas tareas de vigilancia para proteger al país contra el “terrorismo internacional”.

El abogado de los demandantes, Junko Hayashi, expresó su sorpresa de que un caso a su juicio tan claro no se haya considerado “inconstitucional” y lamentó que la resolución de la Justicia japonesa extienda la sospecha a todos los musulmanes que viven en el país.

Por supuesto, no todos los musulmanes son terroristas, pero todos los musulmanes juran lealtad a una religión en la que se inspiran los autores de nueve de cada diez actos terroristas que tienen lugar en el mundo. Por tal motivo, es razonable que un país como Japón pretenda blindarse ante tal amenaza.

Lo contrario es lo que está sucediendo en Europa, donde sus gobiernos han preferido poner en peligro la seguridad de las poblaciones nativas con tal de proteger a una minoría extranjera muchas veces hostil, como prueban los ataques terroristas perpetrados en los últimos años.

En definitiva, Japón prefiere dejar a un lado la corrección política y mantener a raya a los potenciales autores de acciones criminales contra ciudadanos japoneses.