July 26, 2017

La Restauración De La Constitución De La República De Cuba De 1940 Es Imprescindible En Un Futuro Gobierno De Transición En Una Cuba Libre, Democrática Y Soberana

Como ha escrito el Dr. Jaime A. Pérez-Singla, Decano del Colegio de Abogados de La Habana en el exilio, en un proyecto titulado “Hacia un Nuevo Destino Cubano”, “El establecimiento, de forma inexorable y obligatoria, el respecto, cumplimiento, obediencia y defensa de los derechos fundamentales tal como están establecidos en la Constitución de 1940 y, complementariamente, decretar la vigencia, con fuerza de ley, la Declaración Universal de los Derechos Humanos” son uno de los primeros pasos que debe hacer un futuro gobierno de transición en una futura Cuba libre, democrática y soberana. Una vez que el pueblo de Cuba derroque a la peor tiranía que ha existo en Cuba y en toda América el gobierno de transición debe de adoptar esas dos medidas.

La Constitución de 1901 fue violada por el presidente Gerardo Macho con terribles consecuencias para Cuba

Gerardo Machado (1871-1939), general del Ejército Libertador y del Ejército Nacional, fue electo presidente de Cuba en las elecciones de 1924. El lema de su campaña presidencial fue “Agua, Caminos y Escuelas”. El presidente cumplió con su promesa y lanzó un exitoso programa de obras públicas. Durante su primer mandato se construyó la Carretera Central de un lado a otro de Cuba con una extensión de 1,108 kilómetros. Se edificó el Capitolio Nacional, se amplió la Universidad de La Habana y se embelleció La Habana con numerosas obras. Su gobierno mejoró la educación creando escuelas de comercio y escuelas técnnico-industriales y se construyeron acueductos y carreteras en las provincias. El presidente Machado reformó los aranceles, ayudó a la creación de numerosas industrias nacionales y fomentó la agricultura. En resumen, su primer período mejoró la economía de Cuba.

Desafortunadamente, al final de su primer período, Machado violó la Constitución de 1901, al aprobar con la ayuda del Congreso, una ley que prorrogaba por dos años más los mandatos del presidente y de los congresistas. Al destruir la Constitución, Gerardo Machado se convirtió en un dictador y provocó una revolución en la que murieron muchos cubanos. Machado se vió obligado a renunciar el 12 de agosto de 1933 e irse de Cuba para siempre.

Durante los siguientes años diferentes partidos políticos lucharon por el poder. El sargento mayor Fulgencio Batista y Zaldivar (1901-1973), quien participó en la Revolución de 1933, y aprovechándose del ambiente convulsivo, dió un golpe militar el 4 de septiembrede 1933 con la colaboración de los soldados, cabos y sargentos que desposeyó del mando a los oficiales. Estos años fueron muy difíciles para los cubanos debido a atentados y asesinatos.

Al mismo tiempo, una nueva generación de jóvenes, quienes habían creado el Directorio Estudiantil, implementó programas socio-económicos que fueron positivos para Cuba. Esta nueva generación se llamó la del 30, la cual se había originado como resultado de la lucha contra la dictadura de Machado.

Durante esta época inestable Cuba tuvo muchos presidentes, pero el poder detrás del trono era el coronel Fulgencio Batista, jefe del Ejército Nacional. En 1936, Miguel Mariano Gómez Arias (1890-1950) fue electo presidente con Federico Laredo Bru (1875-1946) de vicepresidente. El coronel Batista seguía gozando de un inmenso poder. Cuando el presidente Gómez quizo vetar una ley que creaba escuelas cívico-rurales patrocinadas por Batista, el coronel con sus aliados en el Congreso, lo destituyó. Entonces el vicepresidente Federico Laredo Bru asumió la presidencia.

Las elecciones de una Asamblea Constituyente

El nuevo presidente Federico Laredo Bru fue conciliador. Su gran contribución a la patria fueron las elecciones de una Asamblea Constituyente con el fin de terminar la intromisión del ejército en el gobierno civil. El presidente Laredo Bru reunió en su finca a Ramón Grau San Martín (1889-1969), Fulgencio Batista y todos los líderes de los partidos políticos de la nación. Estos acordaron las elecciones para una Convención Constituyente.

La elección para la Asamblea Constituyente se celebró el 15 de noviembre de 1939 en un clima de paz y con absoluta honestidad. Los partidos de oposición triunfaron al elegir 41 delegados. El gobierno de Lareado Bru, con el apoyo de Batista, eligió 35 delegados. Entre los 76 delegados se encontraban tres mujeres. Como explicó Carlos y Manuel Márquez Sterling en su libro Historia de la Isla de Cuba (1975), “Pocos eventos en la historia de Cuba han tenido tanta trascendencia como la creación de la Constitución de 1940…la voz del pueblo se hizo sentir a través de sus delegados de todos los partidos, inclusive los del Partido Comunista…cada agrupación política envió sus mejores hombres”.

Un grupo de destacados políticos, representando los nueve partidos políticos, redactaron la nueva Constitución. Entre el grupo se encontraban: Ramón Grau San Martín, Carlos Prío Socarrás, Carlos Márquez Sterling (quien después de Grau sirvió de presidente de la Convención Constituyente), Emilio Núñez Portuondo (Secretario), Alberto Boada Miquel ( Secretario), José Manuel Cortina, Gustavo Cuervo Rubio, Eduardo Chibás, Miguel Calvo Tarafa, José R. Andreu, Oreste Ferrara, Rafael Guas Inclán, José Manuel Casanova, Ramón Zaydín y Márquez, Jorge Manach, Arturo Don Rodríguez, Esperanza Sánchez Mastrapa, Alicia Hernández de la Barca, María Esther Villoch Uyva, Joaquín Martínez Sáenz, Santiago Rey Pernas y Emilio Ochoa Ochoa (el último en fallecer el 27 de junio de 2007 unos pocos días después de cumplir 100 años de edad).

La Convención Constituyente y la proclamación de la Constitución de 1940

La Convención Constituyente inauguró sus sesiones el 9 de febrero de 1940. La Constitución de 1940 fue firmada en Guáimaro el 1 de julio y proclamada en la escalinata del Capitolio Nacional el 5 de julio, para tener efecto el 10 de octubre de 1940. Esta Carta Magna ha sido considerada una de las más progresistas del mundo y reflejó reivindicaciones políticas, sociales y económicas que quería el pueblo Para orgullo de todos los cubanos, los grandes conceptos de la Constitución fueron utilizados para la creación de la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

La nueva Ley Fundamental consistía de 286 artículos divididos en 19 Títulos. El régimen político creado era de un sistema de gobierno semi parlamentario. El período presidencial era de cuatro años y el presidente saliente no podía ser reelecto hasta después de ocho años. El Congreso estaba formado por nueve senadores por cada una de las seis provincias y un representante por cada 35,000 habitantes. Los miembros del Congreso podían servir de ministros en el gobierno al igual que en el parlamento británico.

En el orden social, la Constitución se consideraba la más avanzada de las Américas en materia laboral. El día de trabajo era de ocho horas y la semana de 48 horas. El descanso retribuido era de un mes al año. Incorporaba seguros de desempleo, accidente y vejez; el derecho del obrero a la organización y la huelga; el pago de la millonésima a maestros y muchas otras conquistas sociales que el pueblo quería.

La Ley Fundamental prohibía la confiscación de propiedades sin previa indenmización en efectivo. Prohibió la pena de muerte. Incorporó todos los derechos humanos como libertad religiosa y de conciencia, de prensa, derecho a reunión, Habeas Corpus, etc. La Constitución de 1940 declaró la enseñanza laica, obligatoria y gratuita en la escuela primaria, pero también permitió la existencia de escuelas privadas y religiosas. Declaró la autonomía de la Universidad de La Habana y autorizó las universidades privadas.

La Carta Magna apoyó el fomento y la diversificación de la agricultura y la industrialización del país. Creó el Tribunal de Cuentas, el de Garantías Constitucionales y Sociales y la de Contabilidad del Estado, la Banca Nacional y el Banco Agrícola de Fomento Industrial. La Ley Fundamental dejó importantes asuntos para ser resueltos en el futuro por leyes complementarias. La rama judicial era autónoma y los jueces de la Corte Suprema de Justicia eran nombrados por el presidente y confirmados por el Senado.

La Constitución de 1940 nunca ha sido enmendada y, a pesar de las violaciones que ha sufrido, continúa vigente. A través de la restauración de nuestra Carta Magna podríamos lograr el restablecimiento de un estado de derecho y soberanía popular para el pueblo cubano en un futuro gobierno de transición después del derrocamiento de la más larga, peor, la más opresiva y sanguinaria dictadura comunista de Cuba y también de las Américas. Establecer la Constitución de 1940 unida a la Declaración Universal de los Derechos Humanos sería el camino para una Cuba como lo soñó nuestro Apóstol José Martí “con todos y para el bien de todos”.