July 22, 2017

EL PRESIDENTE TRUMP Y EL RENACIMIENTO DE LA LIBERTAD

La libertad para el ser pensante es el don humano de ejercer acciones basadas en el libre albedrío; es la habilidad de podernos separar de las cadenas de lo automático, del ritual de lo habitual, de nuestras limitaciones, del estatus quo; es la capacidad de liberarnos de nuestras predisposiciones naturales, de la trampa de nuestras tendencias; es la práctica de romper esquemas y patrones automatizados.

La Libertad nos separa de las bestias cuyos instintos programan su comportamiento, su vida y su destino. Ella nos da la opción de ser “únicos” y extraordinarios. El libre albedrío nos regala la llave que abre las puertas de probabilidades infinitas y oportunidades milagrosas.

La libertad no significa poder hacer, comer, o comprar lo que uno quiere; mas bien es aquel atrevimiento que es tan natural y espontáneo durante nuestra infancia y que nos llevaba a hacer cosas desde un punto de vista único, relativo y personal; y es también aquella madurez emocional y cognitiva que nos permite cambiar acciones heredadas y predestinadas.

Lamentablemente, son pocos los hombres o mujeres que pueden mantener ese don infantil que se pierde con la edad, las decepciones y lo cotidiano. Escasos son aquellos que tienen el coraje de pensar independientemente y convertirse en un Quijote que hace de su vida una aventura y ejemplo del ser humano existencialista por naturaleza, y no por fuerza de voluntad como los llamados filósofos, políticos y personalidades de hoy.

La libertad es la capacidad y la destreza  de poder desviarse de las normas y las expectativas para poder acelerar el progreso humano.

Nuestro mayor poder se halla en la aceptación de nuestras imperfecciones como la herramienta necesaria para poder volar, e incluso para poder caer y volvernos a levantar con mayor fuerza.

Una sociedad sabia y próspera sabrá dar y fomentar esta forma de ser. Cualquier intento estatal de controlar nuestro derecho más importante y poderoso eventualmente hallará su fin.

El populismo de Obama en los EEUU y en muchos países de habla hispana han probado que la nueva ola de esquemas socialistas no son la alternativa necesaria para un mundo próspero que responda a las necesidades sociopoliticas de nuestros tiempos. En los EEUU tanto la imposición de impuestos para seguro médico por medio de ObamaCare, la violacion de nuestras libertades mediante el NDAA, y el intento de monopolizar los medios de información son algunos ejemplos que han convertido al Presidente Obama en el gobierno mas paternal e inmiscuido de nuestros tiempos. Mientras tanto el Movimiento Socialista del Siglo XXI en Latinoamérica ha hecho de Venezuela el país más peligroso en el mundo, en Ecuador está acabando con su economía y su relativa paz -ahuyentando a acreedores e inversionistas, y atrayendo a narcotraficantes y terroristas, y en Bolivia siguen viviendo en la pobreza eterna.

Nuestros hermanos latinoamericanos están sufriendo de mayores índices de violencia, de más corrupción, y ahora incluso la  influencia del narco-terrorismo y el jihadismo.

Trampas electorales, la violación de derechos humanos, la censura a la libertad de expresión y la adoctrinación de sus ciudadanos con tácticas nazis son sus logros más grandes e infames, e irónicamente estrategias que se han comenzado a usar en los EEUU.

No debemos temer las caídas y las equivocaciones que vienen con el riesgo de ser libres y que son parte de nuestro crecimiento y de nuestra evolución. Un estado sobreprotector producirá una población sin ideas y sin el coraje de quererse arriesgar, y terriblemente endeudado; lo contrario producirá una sociedad abierta donde las ideas, los riesgos y el libre pensar crearán ciudadanos independientes, valerosos, compasivos, y por ende una sociedad más avanzada.

Donald Trump es la personificación del libre albedrío. Es un hombre criticado por su fallas, por sus limitaciones y por su atrevimiento de hacerse en contra del mismísimo sistema que generaciones de nosotros hemos querido cambiar. Es un pensador independiente que utiliza su sentido común para criticar las políticas auto-destructivas que por ser utópicas han puesto en riesgo la subsistencia de los EEUU.

Es un líder que ha sufrido varios altibajos, pero que se ha hecho más sabio por ellos.

Es un administrador que sabe motivar a sus trabajadores para que sean capaces de producir a su máxima capacidad.

Es un luchador que no se deja manipular por los medios de comunicación o los llamados expertos, pero que confía en su propia capacidad de pensar sin la influencia del mundo exterior.

Un pensante no-convencional que disfruta de controlar su propio destino y romper esquemas.

Un hombre que ha hecho de negociaciones un arte, y de ganar un hábito.

Ganó la presidencia americana por estas mismas virtudes, y será el Presidente que hará de la libertad y el libre albedrío su escudo de presentación.

Pedro Monge fue graduado del prestigioso Colegio San Gabriel en Quito, Ecuador y de Rutgers University de New Jersey donde obtuvo una Maestría en Ciencias Políticas en el 2010.  Fue candidato Republicano para Asambleísta de NY en el 2008.  Contribuidor político para The Heritage Foundation en el 2013.  Maneja su propio blog de análisis político desde el 2008; es dueño y administra la página www.TrumpPresidente.com; al igual que las páginas de Facebook: Democracia y Libertad, y Trump Presidente.  Su enfoque es en análisis político de América Latina y EEUU. Fomenta el pensamiento conservador del libre albedrío, y de la paz a través de la libertad. Pedro es Director de Bear Witness Central en el area de New Jersey y New York.