December 15, 2017

Nuestro Nuevo Presidente, Donald J. Trump, Y Las Protestas En Su Contra

Donald J. Trump es nuestro nuevo presidente.

El republicano Donald J. Trump obtuvo un triunfo enorme en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del 8 de noviembre de 2016 y se convertirá en el presidente número 45 del país el 20 de enero de 2017. El voto popular arrojó una elección divisiva, reñida y cerrada como anticipaban algunas encuestas. Mr. Trump recibió 60,328,203 (47.3%) votos populares y ganó 306 votos electorales muchos más del mínimo de 270 votos electorales requeridos para alcanzar la Casa Blanca. Hillary Clinton ganó el voto popular al recibir 60,966,953 (47.8%) y recibió 232 votos electorales. Todavía se están contando votos por lo tanto las cifras del voto popular cambiará, no así el voto electoral. Para muchos de la prensa establecida, que actuó de una manera prejuiciosa contra el candidato republicano, fue un desenlace sorpresivo. Esta prensa que en inglés y en español presentó a Trump como un delincuente, racista, xenófobo, abusivo con las mujeres y estafador.

Los canales de televisión en español atacaban sin cesar, distorsionaban el record y mentían sobre Donald Trump cada día. La conducta de estos canales fue asquerosa y el lavado de celebro a sus televidentes fue a diario. La mayoría de la prensa liberal y de extrema izquierda, ahora totalmente desprestigiada, dejó de ser objetiva y parecía que era parte de la campaña de Hillary Clinton.

Mapas de Estados Unidos enseñando los estados y áreas de la nación donde triunfaron Donald Trump y Hillary Clinton

Trump ganó Michigan y Clinton triunfó en New Hampshire estados que aparecen en un color diferente en el mapa. Trump recibió 306 votos electorales y Clinton 232.

Las áreas en rojos muestran donde votaron por Donald Trump y en azules por Hillary Clinton.

Fue una campaña hostil y divisiva y la prensa vergonzosa y con mucho perjuicio culpó solo a Donald J. Trump. Se le acusó de fomentar violencia en sus mítines asistidos por miles de seguidores. Después se supo que la campaña de la corrupta Hillary Clinton les pagaba dinero a delincuentes para que atacaran a los seguidores de Trump. Con mucha hipocresía Clinton acusaba a Donald Trump y a sus seguidores de ser violentos. No solo estas acciones de violencia violaban las leyes criminales sino también las leyes electorales que prohíben la intimidación a futuros votantes y violaban además la Primera Enmienda a la Constitución que es la libertad de expresión.

Hillary Clinton le llamó a la mitad de los seguidores de Trump “cesta deplorables sin remedio” y dijo que eran “racistas, xenófobos, sexistas, homofóbicos, e islamofóbicos.” Insultó a más de 30 millones de personas patrióticas que estaban en desacuerdo con sus ideas e ideología de extrema izquierda. Sin embargo, esto hizo que los que apoyaban a Trump se auto llamaran “deplorables” con gran orgullo y usaron camisetas con este nombre. Pasó como en Cuba cuando a los anti comunistas los llamaban “gusanos” y todos con orgullo decíamos que lo éramos.

Nunca en su vida este escritor ha sido testigo de tantos actos de violencia contra los seguidores de un candidato a la presidencia. Una oficina de la campaña de Trump, como la que dirigió este escritor en el condado de Miami-Dade, fue quemada y otra apedreada. A diario recibió quejas de personas que decían que sus automóviles habían sido dañados solo por tener un letrero de Trump en el parachoques. Un voluntario le dijo que una persona le lanzó un ladrillo al parabrisas de su auto por tener un letrero de Trump, a otra persona le escribieron racista con una cuchilla y a otra le dañaron las cuatro gomas por la misma razón. A la esposa de este escritor le destruyeron un farol de su auto. Recibió quejas constantes de personas enfurecidas por el robo de los letreros de Trump que colocaban frente a sus casas. A este escritor también le robaron su letrero frente a su casa. Todas estas fechorías son felonías que los seguidores de Clinton cometían por toda la nación todos los días. La violencia de los seguidores de Clinton continúa en la nación sin que el presidente Obama haga nada.

Este escritor, quien participó en la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y sufrió prisión por dos terribles años, dirigió una de las 29 oficinas de la campaña de Trump en la Florida. Fue invitado a presentarle a Donald J. Trump el escudo de la Brigada de Asalto 2506 en unión con otros dos brigadistas, el presidente Humberto Díaz Arguelles y Vicente Blanco, durante su visita a la Librería y Museo de la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos.

Por primera vez en la historia la Brigada endorsó a un candidato para presidente. Donald Trump se sintió muy honrado al recibir este apoyo y lo mencionó en varias oportunidades al igual que tener una gran mayoría del voto cubano americano. Además este escritor fue invitado a pronunciar unas palabras y hacer el juramento de la bandera en el mitin (Rally) de Trump en el parque del Bayfront en Miami.

El pueblo estadounidense y sobretodo la clase trabajadora anglosajona que ha sido golpeada duramente por la globalización, el fracaso de la política económica de Obama y la ley de salud ObamaCare salió a votar masivamente por Trump. Es un mito que solo los blancos pobres con poca educación apoyaron a Trump. De acuerdo con un sondeo del periódico USA Today la mitad de los estadounidenses de clase media alta que ganan $100,000 o más al año votaron por el candidato republicano al igual que 43% de los votantes con títulos universitarios. Los católicos apoyaron a Trump con el 52% de sus votos. Los cubanos americanos votaron por Trump en gran número rechazando la política de Obama y Clinton de concesiones unilaterales al régimen opresor de Cuba a cambio de nada.

Cuando supo de su derrota en las urnas, la demócrata Hillary Clinton llamó a su rival en la madrugada para conceder su derrota. Sin embargo no le habló a sus seguidores que la esperaban en su hotel y envió a John Podesta, manager de su campaña, a que despidiera a sus voluntarios, quienes marcharon decepcionados por su ausencia. Días después declaró que perdió por culpa del director del FBI James Comey.

La sorpresiva victoria de Donald Trump dejó incrédulo a medio país y al establishment político, económico y cultural del país y la prensa pro Hillary. Su triunfo destruirá el legado radical de Barack Obama.

Los republicanos tendrán un amplio poder durante los próximos años ya que además retuvieron el control de ambas cámaras del Congreso. En la Cámara de Representantes fueron electos 238 republicanos y 193 demócratas y en el Senado ganaron 51 republicanos y 48 demócratas.

La derrota del Partido Demócrata fue en todos los estados y en donde se eligieron 33 gobernadores republicanos, un independiente y 15 demócratas. Muchas legislaturas de los estados eligieron más republicanos que nunca. Todavía están contando votos y en algunos escaños todavía no se sabe el ganador. Fue el peor rechazo hacia el Partido Demócrata por los votantes en 90 años. La prensa no ha dicho la verdad y es que ese rechazo no solo fue hacia la corrupta Hillary Clinton sino también hacia fallida política doméstica e internacional de Barack Obama y su agenda radical.

Con esos resultados, Donald Trump, el magnate neoyorquino cambió el tablero político de Estados Unidos y lideró un movimiento contra el establishment de Washington de los dos partidos. Trump ganó en Florida, Ohio, Pensilvania, Michigan y Wisconsin, los “estados en juego” más importantes y los que le brindaron la ventaja casi decisiva. Donald Trump se impuso en los estados del centro rural, el sur del país y en Rust Belt (cinturón industrial). Esta es la región que más ha sufrido el éxodo de fábricas que provocó la globalización y la pérdida de empleos por los avances tecnológicos.

Trump construyó un movimiento formado, mayoritariamente, por trabajadores anglo sajones, sin título universitario, quienes se han sentido relegados y dejados a un lado por el progreso del país en los últimos años. Trump les dijo “Los hombres y mujeres olvidados de este país no volverán a ser olvidados” en su discurso de victoria. Su mensaje populista, proteccionista y anti globalista en contra de los acuerdos de libre comercio, tuvo una gran resonancia en el norte y el centro del país y en el ya citado Rust Belt.

Obama invitó a Donald Trump a la Casa Blanca

El presidente electo de Estados Unidos, Donald J. Trump, se reunió el 10 de noviembre de 2016 en la Casa Blanca con el presidente Barack Obama, en el primer paso del traspaso de poderes tras la victoria del republicano en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre de 2016. El tono de la reunión fue cordial pero frío. Durante la campaña, Obama dijo que Trump no estaba calificado para ser presidente y estaba alarmado del peligro que Trump pudiera tener cerca el botón nuclear. Obama insultó y criticó a Trump despiadadamente durante la campaña ignorando su deber de estar trabajando en la Casa Blanca.

Esta conducta de Obama de hacer campaña continua con su esposa Michelle por un candidato de su partido es algo que no es usual entre los presidentes anteriores cuando estaban a punto de abandonar su mandato. Después de la reunión el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest señaló que Obama no había cambiado su opinión de la capacidad de Trump para gobernar. ¿Cuál era la experiencia de Obama al ser electo? Era un agitador comunitario que nunca administró ni una quincalla. Su falta de preparación ha sido evidente y dañina al país. Tenemos en Trump a hombre de negocios brillante que ha empleado a miles. Después de la reunión Obama ha asegurado que le ha dicho a su sucesor que hará todo lo posible para que tenga éxito. El traspaso de poderes entre ambos se llevará a cabo por completo el 20 de enero de 2017.

La reunión representó el inicio de la transición entre Obama y Trump, quien ha prometido acabar con el legado del mandatario demócrata en inmigración, regulaciones a negocios dañinas, órdenes ejecutivas ilegales, abolir el ObamaCare, abolir las concesiones unilaterales con la dictadura sanguinaria de Cuba y romper el acuerdo nuclear logrado con Irán en julio de 2015.

Este es el primer encuentro en persona entre Donald Trump y Barack Obama después de las elecciones, aunque ya habían hablado por teléfono. Mientras Obama y Trump se reunieron en la Casa Blanca, Melania se reunió con Michelle Obama como ha ocurrido en el pasado con otros presidentes electos y sus esposas.

Donald Trump y Barack Obama en su reunión en la Oficina Oval que fue cordial pero fría.

Michelle Obama se reunió con Melania Trump en la Casa Blanca.

El vicepresidente electo Mike Pence ha sido escogido para que presida el equipo de transición y tendrá un papel muy importante en el futuro gobierno.

Después del triunfo en las elecciones del 8 de noviembre Trump mantuvo reuniones privadas con sus asesores más cercanos, llamó a su familia y a sus seguidores y conversó con Mike Pence, quien se convertirá en el nuevo vicepresidente.

Resultado de las elecciones presidenciales en Florida

Trump / PenceREPUBLICANO4,607,14649.06%
Clinton / KaineDEMÓCRATA4,487,65747.79%
Johnson / WeldLIBERTARIO206,1892.2%
Castle / BradleyCPF16,4050.17%
Stein / BarakaVERDE64,0600.68%

TOTAL: 9,390,524

Donald J. Trump venció a Clinton por 120,389 votos con un margen más amplio con el que Obama venció a Romney en el 2012.

Resultados de las elecciones para senador federal en Florida

Marco Rubio REPUBLICANO4,824,12752.02%
Patrick Murphy DEMÓCRATA4,106,89844.28%

Resultados de las elecciones en el condado Miami-Dade

Trump / PenceREPUBLICANO 333, 901 34.09%
Clinton / KaineDEMÓCRATA 623,636 54.57%
Johnson / WeldLIBERTARIO 13,206 1.35%
Stein / BarakaVERDE 5,976 0.61%

Movimiento de protestas y motines para impedir que Donald Trump sea presidente

Los comunistas y los radicales no se conforman que su candidata la corrupta y criminal Hillary Clinton perdiera las elecciones a pesar del apoyo masivo del Nuevo Orden Mundial y de la prensa desprestigiada de izquierda y los cientos de millones que recibió de Wall Street. Miles de comunistas, radicales y miembros del grupo terrorista doméstico de Black Lives Matters están participando en manifestaciones por muchas ciudades de la nación incluyendo a Miami. La mayoría de estas manifestaciones no fueron espontaneas sino planeadas por la maquinaria socialistas de los demócratas con dinero de George Soros y otros.

George Soros ha donado cientos de millones a organizaciones de extrema izquierda a través de los años y también ha donado millones a políticos socialistas y comunistas del Partido Demócrata. Ahora usa su dinero para organizar protestas contra Trump.

Comunistas y radicales protestan en varias ciudades y luchan contra la policía.

En muchas ciudades cientos y miles de izquierdistas participan en protestas y en varias ciudades cerrando carreteras y rompiendo ventanas en motines violentos y gritando que no quieren que Donald Trump fuese presidente. El presidente Obama y la ex secretaria de Estado Clinton no han hecho un llamado a la concordia y con su silencio alientan que continue el desorden.

El Partido para el Socialismo y Liberación, una organización revolucionaria marxista, quemó la imagen de Trump frente el 9 de noviembre de 2016 frente al municipio de Los Ángeles.

Los comunistas que protestan llevan letreros en contra del capitalismo.

La organización de extrema izquierda Change.org está recogiendo firmas para pedir que el Colegio Electoral rechace a Trump y vote por Clinton.

Estos grupos quieren alentar a los delegados del Colegio Electoral que se reunirán el 19 de diciembre de 2016 a que cambien sus votos y elijan a Hillary Clinton. Esta campaña para violar la Constitución unidas a las protestas masivas nunca antes ha ocurrido en nuestra nación. Obviamente es un coup d’etat en marcha.

Aldo Rosado-Tuero escribió un artículo en su sitio web alertando que hasta el momento que más de 3,340,000 personas que han firmado una petición para logran este plan diabólico. Esta campaña a través de la plataforma de Change.org, organización de extrema izquierda subsidiada por Soros usan el argumento que Trump, como Obama y Clinton no se han cansado de decir “no es apto para el cargo”. Otro peligro que el periodista Rosado-Tuero explicó es el siguiente: “Otra faceta peligrosísima puede ser que ante el aumento (de peticiones)-claramente permitido y alentado desde las esferas del Gobierno Federal-el presidente Obama decretara un estado de Emergencia Nacional y sabrá Dios que nos impondrán después. Estos no son rumores, sino hechos comprobables que ponen en peligro la estabilidad y la paz de la nación y que hace indispensable una constancia vigilancia y una inmediata movilización y una campaña de prensa denunciándola para evitar a tiempo males mayores.”

Martin Berger escribió un artículo titulado “¿Está Obama instigando una Revolución de Color en Estados Unidos?” que fue publicado el 13 de noviembre de 2016 por el sitio web bearwitnesscentral.org. Berger explicó que los miembros la élite corporativa que gobierna a la nación y que apoyaron a Hillary Clinton estuvieron sorprendida por su derrota. Ahora estas personas les preocupan que no puedan armar terroristas en otras naciones que ayuden a sus intereses. Berger señaló que le están poniendo presión a Obama para que luche contra Trump con todo su esfuerzo.

Obama puede que esté conspirando con Soros y otros en contra de Donald Trump para impedir que entre a la Casa Blanca.

Berger explicó que el gobierno de Obama durante ocho años ha desarrollo una serie de estrategias y trucos para derrocar gobiernos en otros países. Uno de las tácticas más efectivas son las llamadas “Revoluciones de Color” que consiste en dar un golpe de estado usando la prensa y grandes protestas. Berger escribió que los servicios de inteligencia estadounidenses están preparando una “Revolución de Color” ya que se sienten inseguros en un gobierno de Donald Trump.

Como Obama ha dicho y continúa diciendo que Trump no es “apto para gobernar”, señala Berger. Es por eso que la Casa Blanca está dirigiendo las protestas masivas por muchas ciudades en la nación. Estas son las mismas tácticas que usaron en el Medio Oriente, Europa del Este y en otros países para derrocar a los gobiernos.

Berger concluyó su artículo diciendo lo siguiente “Esta “Revolución de Color” está apoyada por varias naciones europea, incluyendo Francia y Alemania…Es claro que el tren de la “Revolución de Color” ya está en marcha. Lo que ocurrirá en este intento de ignorar la Constitución de los Estados Unidos está por verse”.

Conclusión

El movimiento de la “Revolución de Color” para impedir que Donald J. Trump llegue a la Casa Blanca es muy serio y ojalá que no sea cierto. De llevarse a cabo con éxito estallaría una guerra civil en la nación. Pero este perverso movimiento debe alertar a los estadounidense de los millones que comunistas han infiltrado las universidades, los sindicatos, la prensa, y al mismo Congreso. Los comunistas no descansan en su objetivo de destruir nuestro país y están muy alarmados de una presidencia de Trump. El Nuevo Orden mundial es muy poderoso y no se resigna a perder. Trump tiene que tener mucho cuidado que no lo asesinen,

El triunfo de Donald J. Trump ha sido increíble ya que tenía a casi toda la vergonzosa prensa en contra, un Partido Republicano dividido, incluyendo a toda la familia Bush que votó traicioneramente por Hillary Clinton con la excepción del hijo de Jeb Bush en Texas. Muchos congresistas republicanos criticaron a Donald Trump más que a Hillary Clinton.

El Nuevo Orden Mundial y los banqueros de Wall Street estaban en su contra. La campaña de Clinton recibió muchos millones más que la de Trump. Aun así el pueblo estadounidense quiso un cambio y acabar con la corrupción en Washington, como ha dicho Trump secar el pantano y acabar con el cartel corrupto de Washington. Trump no le debe nada a intereses especiales o a las multinacionales, las cuales compran a políticos con su dinero.

La victoria de Donald J. Trump representa una derrota a la corrupta y criminal Hillary Clinton y un rechazo al gobierno radical del presidente Obama. Además de ser una derrota a Clinton también lo fue a Wall Street y al Nuevo Orden Mundial con sus instituciones, el Consejo de Relaciones Internacionales, el Grupo Bilderberg y la Comisión Trilateral, que fueron los que la apoyaron con cientos millones de donaciones y la prensa corrupta que estos grupos controlan. Miembros de esta élite globalista, quienes nos quieren llevar a un gobierno mundial a través de las Naciones Unidas, han recibido un duro golpe.

Ahora tiene la nación a un presidente que la quiere y la va a defender, hacerla más segura, fuerte, exitosa y más grande. Un presidente que ayudará a mejorar la economía y a crear millones de nuevos empleos. Roguemos a Dios que tenga éxito el nuevo presidente y que aleje a este el país del comunismo y la infiltración de los Hermanos Musulmanes en el gobierno y la sociedad.