May 25, 2017

Los Planes De Donald Trump Para Mejorar La Economía

El candidato republicano Donald Trump en Detroit. El candidato republicano Donald Trump habló ante el Club Económico de Detroit sobre su plan económico.

El 8 de agosto de 2016 en Detroit, Michigan el candidato republicano Donald Trump dio uno de sus discursos más importantes de su campaña ante el Club Económico de Detroit sobre su plan económico asegurando devolver a la clase media y a toda la nación prosperidad. Esta ciudad, que en una época fue la más próspera de la nación, se declaró en bancarrota debido a la fallida política económica y corrupción masiva de sus alcaldes y otros funcionarios del partido demócrata. Verdaderamente Detroit es hoy en día el símbolo del declive industrial de Estados Unidos.

Además, Detroit fue una de las ciudades de Estados Unidos más dañadas por la desindustrialización y los tratados de libre comercio que exportaron cientos de miles de trabajos a naciones del tercer mundo y a naciones como China. Durante los años 1950 esta ciudad era muy próspera y tenía 1.8 millones de habitantes. Hoy en día no es ni la sombra de lo que fue y tiene menos de 700,000 habitantes.

Con un discurso nacionalista y anti globalista, Donald Trump prometió rebajas de impuestos y proteccionismo comercial para la creación de empleos. El candidato republicano expresó lo siguiente: “El americanismo, no el globalismo, será nuestro credo. Hoy comenzamos una gran conversación nacional sobre la renovación económica de los Estados Unidos…Tengo un objetivo fundamental, quiero que los trabajos y la riqueza se queden en Estados Unidos… La ciudad de Detroit es el vivo ejemplo de la agenda económica fracasada de mi oponente (Hillary Clinton). Ella apoya impuestos altos y una regulación radical que ha expulsado los empleos de su comunidad… El rasgo común en cada una de las ideas de Hillary Clinton es lo que castiga a uno por trabajar y hacer negocios en los Estados Unidos… Los coches americanos volverán a viajar por las carreteras, los aviones americanos conectarán nuestras ciudades, y los barcos americanos patrullarán los mares”. Dijo que quiere “darle un empujón a Estados Unidos” y añadió que “ni siquiera será muy difícil”.

Obama y los líderes de otras naciones firmaron el Acuerdo de Asociación Transpacífico. El Senado no ha aprobado este diabólico acuerdo que crearía una Comisión parecida a la Unión Europea que le quitaría la soberanía a la nación.

El exitoso hombre de negocios neoyorquino, que en sus empresas ha creado miles de empleos, subrayó que de ser electo renegociará los acuerdos comerciales internacionales llevado a cabo por los Estados Unidos como el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA en sus sigla en inglés). Manifestó de nuevo, que de ser electo presidente, sacaría a la nación del funesto Acuerdo de Asociación Transpacífico (Trans-Pacific Parnership Agreement o TPP). Obama quiere que el Senado apruebe el TPP, pero hasta ahora no ha tenido éxito.

Es importante destacar que estos acuerdos de libre comercio son empujados por los miembros de la élite globalista que nos quiere llevar a un gobierno mundial bajo las Naciones Unidas pero manejado por los millonarios y trillonarios globalistas. Estos individuos pertenecen al Consejo de Relaciones Internacionales, el Grupo Bilderberg y la Comisión Trilateral. Hillary Clinton es la candidata de Wall Street y de la élite globalista del Nuevo Orden Mundial que pertenece a estas tres poderosas organizaciones que controlan a América y al mundo.

Trump dijo que quiere simplificar el código tributario y que es algo que ha sido prometido al pueblo estadounidense por ambos partidos durante mucho tiempo pero nunca llevado a cabo. Prometió una revolución fiscal la “mayor desde la presidencia de Ronald Reagan”, con su plan de rebajar los impuestos sobre las grandes corporaciones y pequeños negocios del 35% al 15%. Quiere reducir los actuales siete niveles del Servicio de Rentas (Income Tax) a tres: 12%, 25% y 33% sobre los ingresos.

Elimina algunas exenciones para los más ricos y suprime el impuesto de sucesiones (death tax). Su plan contempla desmantelar muchas de las dañinas regulaciones federales a las empresas. Obama ha ejecutado más de 600 nuevas y dañinas regulaciones que han destruido miles de empleos y le han costado cientos de millones de dólares a las corporaciones en la nación. Trump recalcó que permitirá a los padres que deduzcan la totalidad de sus gastos de salud de sus hijos de sus ingresos. Aseguró que devolverá los empleos “a los que tienen menos”, y que recuperará los millones de empleos industriales perdidos en Detroit y la región del llamado cinturón de la herrumbre. Trump prometió abandonar el acuerdo del Medio Ambiente firmado en París porque dañaría a las empresas con nuevos impuestos y eliminaría miles de empleos.

Trump prometió aumentar las inversiones en infraestructuras y al mismo tiempo evitar que se dispare la deuda. El argumento económico del candidato presidencial Donald J. Trump es la creencia en que sus éxitos empresariales garantizan que, si derrota a la corrupta Hillary Clinton en noviembre, América volverá al esplendor pasado, que es el esplendor perdido de Detroit. Y lo mezcla con un mensaje contra las élites políticas, demócratas y republicanas y una retórica nacionalista, en defensa de los trabajadores y los productos norteamericanos.

Conclusión

El plan económico nacionalista de Donald Trump es excelente y de ser electo presidente devolverá la prosperidad a todos los trabajadores en la nación. Bajo su plan económico América volverá al esplendor pasado.

El plan económico de Hillary Clinton es lo opuesto. Quiere aumentar los gastos del gobierno federal a niveles enormes ofreciendo universidad gratuita, eliminando o reduciendo la deuda de los graduados universitarios que es de más de $1.1 trillón y ofreciendo muchas otras cosas gratis que llevaría a la nación a una segura bancarrota. Hillary Clinton sería aún más radical que Obama de ser electa en noviembre.