July 26, 2017

PARA QUE CONOZCAN LA NUEVA AMERIKA

Como autor de “American Apocalypse” Cubano, combatiente anticomunista por 52 años, sufrí los atropellos del gobierno comunista de Cuba. Mi familia se convirtió en un blanco de la “Reforma Agraria” de Castro (Agenda 21 en este país) hasta que le confiscaron todas las propiedades a mi padre. La única diferencia que veo es que en Cuba Fidel confiscó las granjas; Aquí están utilizando diferentes métodos de eliminación de la agricultura, están comprando las mejores y más productivas granjas o están usando nuevas leyes que han establecido para poner los agricultores fuera del negocio, porque el manifiesto comunista no permite agricultura comercial.

Están destruyendo la industria agropecuaria. Uno de los miles de casos ocurrió en Miami, entre Miami y Homestead, hay una zona en el borde oriental del Parque Nacional de Everglades. El área es conocida las 8.5 millas cuadrada (también conocida como Las Palmas) y, durante décadas, había sido una zona agrícola muy productiva. Cientos de propiedades privadas de granjas de cultivo de frutas, verduras, hierbas y productos de jardinería han proporcionado el sustento a miles de personas. Cuando lea más sobre lo que pasó con estos agricultores, se sacudirá la cabeza preguntándose cómo pude suceder algo así en Estados Unidos.

Hace unos años cuando el huracán Wilma golpeó el sur de la Florida, los Cayos de Florida apenas fueron alcanzados, sin embargo, muchos árboles resultaron caídos. En el Condado de Monroe y el Condado de Miami-Dade, los árboles caídos y la vegetación fueron molidos. Algunos camioneros obtuvieron el permiso de Miami-Dade para volcar su pajote o abono en varias granjas de la zona de 8,5 millas sin costo para los agricultores.

El Departamento de gestión de recursos ambientales del Condado (DERM) intervino y comenzó a informar a los agricultores que habían recibido el abono que era “tóxico” y no apto para su uso (el pajote o vegetación se ha utilizado como fertilizante por siglos.) Requirieron que cada granja tenía que retirar el abono a costa de los agricultores. Y les dieron plazos imposibles para completar el retiro o los multaban con multas exorbitantes de no hacerlo. Algunos agricultores, con miedo, lo realizaron a un gran costo. Otros no pudieron e incurrieron en multas, mientras que otros simplemente abandonaron sus propiedades.

Un granjero llamado Ed optó por luchar, con la evidencia que tenía permiso para recibir y utilizar el abono. El DERM, se negó a reconocer la evidencia, y comenzó a ponerles multas de 25.000 dólares por día y los llevó a la corte. La buena noticia es que Ed ganó su caso. Pero, trágicamente, el proceso fue muy costoso. Gastó la mayor parte de los ahorros de toda su vida en asesoría legal, multas y pago de impuestos sobre la propiedad sin poderla usar jamás.

Mientras que perseguían a los agricultores por violaciones del abono, el DERM también empezó a ir por toda la zona de 8,5 millas informando a 400 propietarios, que todo o parte de sus propiedades se había determinado que eran tierras húmedas. El DERM dijo que a los agricultores que tuvieran tierras “húmedas”, dichas tierras tendrían que ser devueltas a su condición original durante un determinado periodo de tiempo. El no incumplimiento resultaría en fuertes multas diarias adicionales a los que les están imponiendo por “molestar” las tierras húmedas. Tenga en mente estos eran granjas que habían estado en producción durante décadas sin ningún aviso de que esas tierras era húmedas. Otra vez, algunos agricultores gastaron cientos de miles de dólares para cumplir. Otros quebraron o simplemente abandonaron sus propiedades.

Una mujer llamada a Aida luchó; su tierra ha sido un negocio de jardinería y plantas por décadas, y su propiedad nunca fue designada como tierras húmeda. Sin embargo, le dijeron que “cese” las operaciones o perdería su propiedad. Aunque pidió una prueba y determinación de humedad, el DERM no produjo prueba alguna. Sin embargo, el DERM la llevó a la corte. Aida gastó $220.000 en permisos y gastos legales tratando de demostrar que su propiedad no era una tierra húmeda y permaneció en el negocio. Incluso paso 39 días en huelga de hambre para llamar la atención sobre la batalla por los derechos de propiedad. Frente a muchas amenazas, como el encarcelamiento y no habiendo encontrado a ninguna justicia en Miami, huyó de Estados Unidos buscando un refugio seguro. Hasta la fecha de partida debía más de $1 M en multas.

Como cubano me da vergüenza que en un área metropolitana como Miami-Dade, donde la mayoría de los líderes son cubanos o descendientes no hayan hecho nada para detener este abuso. Peor aún, el 95% de la población de Miami nunca tuvo ninguna información que esto estaba pasando. Todo el mundo quiere estar en la zona confortable, es decir que nadie los moleste y ellos no molestar a nadie.

Tengo noticias para todos ustedes, muchos de los cubanos que también en los primeros años de la década de 1960 optaron por estar en la zona confortable, han pasado su vida dentro de la cárcel más grande del mundo – Cuba, porque después que cierran la puerta no es mucho lo que se puede hacer, y estos no son casos aislado, hay miles de casos como estos que están pasando en este país. Es parte de la transformación hacia el comunismo y el fin de un mundo libre.
Por Julio M. Lara