December 15, 2017

El Triple Efecto De La Crisis Migratoria De Obama Seguridad Economía Y Salud

Actualmente Estados Unidos enfrenta una de las peores crisis de inmigración en su historia. Decenas de miles de niños y adolescentes a veces sin padres de familia continúan cruzando ilegalmente la frontera de México para ingresar al país. De acuerdo a ciertas fuentes de información el número de ilegales podría llegar a 90.000 este año y 150.000 el 2015.

Según el secretario de ciudadanía Jeh Johnson, el gobierno federal está tomando las medidas necesarias para reducir el número de menores que ingresan al país ilegalmente.

Las declaraciones de Johnson contradicen los hechos. Si el gobierno ha tomado las medidas necesarias porque el número de ilegales que cruzan la frontera con México continúa aumentando dramáticamente cada mes? Porque se está utilizando bases militares de Estados Unidos para albergar el número creciente de ilegales? Porque el presidente Obama decidió trasladar ilegales a diferentes ciudades de Estados Unidos? Porque el gobierno no ha anunciado ninguna medida específica que haya disminuido el número de ilegales que entran al país?.

Al respecto, en una entrevista con NBC el secretario Johnson también dijo que la fronteras del país no están abiertas para los ilegales. Mi pregunta para el secretario es muy simple: Si las fronteras del país están cerradas y resguardadas cómo se explica que más de 50.000 ilegales han entrado al país recientemente?.

Otra pregunta: si el objetivo del gobierno es controlar la crisis actual porque las agencias federales de inmigración informaron que ellos pueden dejar libres a los inmigrantes ilegales para que se reporten a oficinas locales en 15 días?.

Es obvio que el objetivo principal de Barak Obama es reubicar inmigrantes ilegales dentro de Estados Unidos en lugar de trasladarlos a sus países de origen. Hipócritamente el presidente Obama le dijo al país que los indocumentados serán deportados pero las acciones del gobierno demuestran lo contrario. La reubicación de inmigrantes ilegales, el traslado en buses y aviones a diferentes lugares, el uso de bases militares para alojar a miles de ilegales y el apoyo del gobierno a través de varias agencias federales son muestras claras de como el presidente Obama ha emprendido un proceso de importación de inmigrantes ilegales violando las leyes migratorias del país.

La creciente crisis de inmigración y el intento del gobierno de trasladar ilegales a diferentes ciudades de Estados Unidos provocó recientemente protestas en la ciudad de Murrieta en California donde un grupo de ciudadanos impidió el arribo de 140 ilegales que viajaban en un bus. Los manifestantes expresaron su preocupación que la ciudad de Marrietta haya sido seleccionada para trasladar y reubicar inmigrantes ilegales. Haciendo eco de la protestas de los ciudadanos el alcalde de Marrieta Alan Long dijo que esto era una “deficiencia del gobierno en poner en vigor las leyes federales”.

Es importante tomar en cuenta que el deterioro de la crisis migratoria en el sur de Estados Unidos impone riesgos adicionales al país tanto en el aspecto económico, sanitario y en la seguridad nacional.

Michael Maloof, un experto en asuntos del Oriente Medio quien trabajo en el departamento de Defensa recientemente denunció que terroristas islámicos podrían infiltrarse a través de la frontera de México con la ayuda de los carteles de la droga. Según Maloof esto puede suceder “más temprano que tarde”. Paul William quien fue asesor del FBI previamente declaró que Al-Qaida puede pagar entre 30.000 y 50.000 dólares por cada terrorista que se infiltre en Estados Unidos a través de la frontera de México.

No solamente los ciudadanos de Texas, California y todo el país hay expresado su preocupación y desacuerdo con la política actual del gobierno respecto a la crisis de la frontera. El gobernador de Texas Rick Perry ha sido una de las figuras políticas en el país que más has protestado en contra de las decisiones tomadas por el presidente Obama. El gobernador Perry responsabiliza al gobierno de la crisis actual en Texas e incluso en una ocasión llamo al presidente Obama “inepto”. Perry también rechazó una invitación de la Casa Blanca para recibir a Obama durante su visita a Dallas y Austin esta semana. El gobernador Perry le dijo al presidente que el preferiría reunirse privadamente para discutir más en detalles la crisis migratoria y humanitaria que actualmente afecta la frontera de México y Texas. Hasta el momento de escribir este artículo Obama no ha respondido a la carta del gobernador Perry.

En términos económicos la crisis de la frontera ha impuesto una carga adicional innecesaria no solamente a los estados del sur pero también al gobierno federal. Ahora la administración Obama está solicitando al congreso 3.7 billones de dólares para resolver la crisis que el gobierno mismo provocó. El dinero aparentemente será distribuido a varias agencias federales como el Departamento de Salud, el Departamento de Estado y el Servicio de Inmigración entre otros.

El paquete económico que el presidente pide incluye 64 millones de dólares para que el Departamento de Justicia pueda contratar jueces de inmigración que representen a los indocumentados y 5 millones de dólares para que el Departamento de Estado corra comerciales en México, Honduras, Guatemala y Salvador que eduquen a “potenciales” inmigrantes ilegales. Según el plan de la administración Obama los contribuyentes ahora tenemos que enviar millones de dólares a países extranjeros para convencer a la gente que no violen las leyes de inmigración de Estados Unidos. Que manera de enforzar y proteger las leyes del país!

En el ámbito sanitario agentes que trabajan en el control de la frontera han confirmado que muchos de los indocumentados que entran al país tienen Sarna y otras enfermedades contagiosas. Los agentes también mencionaron que si no se adoptan las medidas necesarias estas enfermedades pueden diseminarse a otras comunidades. Otro reporte confirmó que cuatro casos de Tuberculosis fueron encontrados entre inmigrantes ilegales acampados en San Antonio, Texas.

Según el Director de Salud y Seguridad de San Diego Ronald Zermeno, los agentes de la frontera están conscientes de los brotes de Sarna pero continúa ignorando las recomendaciones. Además el Director mencionó que uno de los agentes contrajo Sarna durante la evaluación de los primeros 140 inmigrantes ilegales que provenían de Texas. Dadas las condiciones médicas y riesgos para la población Zermeno recomendó que el gobierno no deje libre a los indocumentados y que se los ponga en confinamiento de cuarentena para tratar de prevenir que estas enfermedades se diseminen en las comunidades.

El espectro de enfermedades infecciosas y contagiosas que pueden ser transportadas a través de la frontera va mucho más allá de los reportes de Tuberculosis y Sarna. Casos de Malaria, Dengue, Chagas y otras enfermedades inusuales en Estados Unidos representan un riesgo considerable con el flujo masivo de inmigrantes ilegales en el sur del país. Desgraciadamente y gracias a la política del presidente Obama inmigrantes indocumentados con múltiples enfermedades contagiosas están siendo transportados y reubicados en diferentes ciudades y estados del país exponiendo a grandes segmentos de la población a riesgos de salud innecesarios.

La crisis de salud desencadenada por los inmigrantes ilegales en Texas es tan seria que el gobernador Perry solicitó que el Centro para el Control de Enfermedades (CDC en Inglés) visite los centros y las casas donde se hospedan los indocumentados.

Las consecuencias negativas de la política migratoria de Obama han comenzado a sentirse y el pueblo americano ha comenzado a pagar el precio. A pesar de la crisis humanitaria y los múltiples riesgos de seguridad, economía y salud el gobierno no ha adoptado ninguna medida efectiva para disminuir el flujo migratorio ilegal a Estados Unidos. La frontera de Texas sigue desprotegida y los inmigrantes ilegales continúan llegando y en mayor número.

Barack Obama ha creado una crisis nacional de consecuencias impredecibles para la población americana. Por un lado el presidente nos dice que está resuelto a controlar el flujo migratorio ilegal y que piensa deportar a los menores de edad indocumentados. Por otro lado el servicio de inmigración proporciona datos que confirman lo contrario. Según reportes de la agencia federal la administración Obama ha disminuido significativamente el número de ilegales deportados. Por ejemplo, a pesar que miles de menores ingresaron al país ilegalmente el año pasado el gobierno deportó sólo a 95. Es evidente que el control de las leyes de inmigración y las fronteras del país no es una prioridad para el gobierno de turno.

El costo de la crisis migratoria agravará el déficit nacional, la frontera desprotegida pondrá en riesgo la seguridad del país y la importación de múltiples enfermedades infecciosas representará un problema para la salud pública. Todo gracias a la políticas liberales y socialistas de Barack Obama.