October 17, 2017

Ahora Obama Quiere $3,700 Millones Para La Crisis Migratoria

Foto por AFP/Robyn Beck/Getty Images

El presidente Obama ha pedido al Congreso $3,700 millones en fondos de “emergencia” para poner freno al aumento del número de niños y familias procedentes de Centroamérica que están cruzando ilegalmente la frontera de Estados Unidos con México.

La petición de Obama es casi el doble de la cantidad que en un principio señaló la semana pasada. La mayor parte del dinero de su petición, hecha pública ayer, se utilizaría en las instalaciones de detención para retener a los menores y a otras personas que crucen la frontera procedentes de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Aunque el dinero también incrementaría el gasto en agentes de la patrulla fronteriza, jueces de inmigración y vigilancia aérea.

Romina Boccia, analista de la Fundación Heritage adscrita a la donación Grover M. Hermann para asuntos presupuestarios federales, se opuso a lo que denomina como el uso de la designación de “emergencia” por parte de la administración Obama para tratar de evitar el tope de gasto establecido por el Congreso:

A pesar de la impresión que dan algunos legisladores y la administración, el Congreso tiene un presupuesto gigantesco a su disposición para actividades a nivel nacional, incluidas las iniciativas de seguridad fronteriza. Por tanto, el Congreso no debería autorizar otros $3,700 millones de gasto deficitario.

Si el Congreso decide respaldar el pedido de la administración Obama para abordar el aumento del número de menores sin acompañante, no hay ninguna razón por la que el Congreso no pueda hacerlo dentro del actual tope de $492,000 millones según la Ley de Control Presupuestario.

Aun así, varios demócratas están de acuerdo en respaldar la propuesta de Obama.

“Recomiendo a la administración que haga lo que pueda para abordar rápidamente este aumento en el número de niños y familias que intentan entrar en nuestro país y exhorto a mis colegas del Congreso a que la respalden”, comentó en una declaración el senador Tom Carper (D-DE), que preside el Comité de Asuntos de Gobierno y Seguridad Interior.

Entre las agencias que recibirían esos fondos están los Departamentos de Seguridad Interior, Estado, Salud y Servicios Humanos y Justicia.

Es de destacar que Obama no le pidiera al Congreso que cambiase la ley de 2008 (aprobada de manera unánime y ratificada por el presidente George W. Bush) que exige que a los menores sin acompañante procedentes de Centroamérica se les proporcione alojamiento, se reúnan con sus familiares y se fije una fecha para una vista ante un tribunal de inmigración.

Obama había indicado la semana pasada que trataría de revisar esa ley, denominada Ley William Wilberforce para la Reautorización de la Protección a las Víctimas del Tráfico de Seres Humanos, con el fin de permitir una mayor rapidez en la deportación de los menores procedentes de Centroamérica, como ya se hace con aquellos que cruzan la frontera de Estados Unidos desde Canadá o México.

Está previsto que el jueves el Comité de Asignaciones Presupuestarias del Senado sea la primera autoridad del Congreso que celebre una sesión sobre la petición de gasto del presidente.

Estos son algunos detalles de la misma proporcionados por la Casa Blanca:

· $1,800 millones para el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) para mejorar el alojamiento y atención de los menores y adultos detenidos mientras viajaban con sus hijos. La actual legislación de Estados Unidos exige que los agentes de la Patrulla Fronteriza entreguen a los menores al HHS y garantice la presencia de éstos en las vistas ante los tribunales de inmigración, un proceso que puede durar años, asumiendo que los niños se presenten.

· $1,100 millones para las Autoridades de Inmigración y Aduanas para transporte, detención y expulsión de los adultos indocumentados que viajen con niños, ampliación de las alternativas a los programas de detención y aumentar su capacidad para enjuiciar a aquellos adultos que crucen ilegalmente la frontera con menores.

· $433 millones para que el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza pague operaciones de detención de inmigrantes ilegales, incluyendo el pago de horas extra a los agentes de la Patrulla Fronteriza y la mejora de la vigilancia aérea en la frontera.

· $300 millones para que el Departamento de Estado ayude a los países centroamericanos en la mejora de la seguridad, de modo que puedan controlar mejor sus propias fronteras, así como para sufragar campañas en los medios de comunicación de estos países.

· $64 millones para que el Departamento de Justicia contrate a más jueces, fiscales y agentes de acogida para acelerar los casos de quienes fueron detenidos al cruzar la frontera.

Ana Quintana, investigadora asociada para Latinoamérica de la Fundación Heritage, comentó que tiene “serias dudas” respecto a la propuesta del presidente de conceder $295 millones al Fondo de Ayuda Económica del Departamento de Estado. Quintana indicó que “se supone [que ese dinero] ayudará a reintegrar a estos niños y a abordar las causas de la emigración”, pero comentó que:

Aparte de que la repatriación está fuera del ámbito de responsabilidad [de esos fondos], $295 millones es casi el doble de lo que se concedió a Centroamérica en el ejercicio fiscal de 2014 y que se distribuyó entre los programas tanto de seguridad como de desarrollo económico. Además, esta financiación se guía por la falsa creencia de que puede existir prosperidad económica sin unas ciudades seguras y protegidas.