May 26, 2017

EL MUNDO AL DIA

Las acontecimientos que los centros de difusión no difunden.

Estados Unidos y la Unión Europea organizan un “Nuevo Orden Mundial” dirigido por las Naciones Unidas, para subyugar al mundo bajo la ideología Marxista, y continúan alineando países neutrales que en un momento decisivo apoyen esta subyugación. Mientras que billones de seres despreocupados, sin importarle lo que está pasando, se dejan llevar al matadero como una manada de ovejas.

Los Musulmanes Iraníes con la bomba atómica casi construida, esperan el duodécimo Imán para dominar al mundo. Y ellos también caminan hacia el matadero como otra manada de ovejas. Con la única diferencia que a ellos nadie los lleva, ellos van por cuenta y voluntad propia.

Los Israelitas conocedores de todo lo que está pasando en el mundo, están a la expectativa si les tocara a ellos detener y destruir a los Iraníes o si por fin EE. UU., elegirá un presidente que lo haga. Mientras tanto, esperan la hora de apretar el botón.

Vladimir Putin agazapado hasta no hace mucho, esperando que Barack Obama destruya a EE. UU., y su gran fuerza militar, como lo demuestra el acuerdo “New START” de reducción de armas estratégicas firmado entre los dos países donde abiertamente EE. UU., no tiene forma de verificar el cumplimiento, ante un país que nunca cumple sus convenios. Si los Rusos no cumplen el acuerdo los pondría a la misma altura militar de las grandes potencias, mientras que a EE. UU., lo reduce al mismo nivel. Mientras ellos acomodan un bloque de países pro-Soviético, la administración de Obama no ha podido dar prioridad a la defensa antimisiles ni ha modernizado la defensa nuclear. De hecho, esta administración ha reducido la financiación de la defensa misilística.

China, hasta no hace mucho conocida como el elefante dormido, está despertando y preparándose tanto militar como económicamente para el inevitable Armagedón que la Biblia predice. Buscando ser los EE. UU., del 1930’s, es decir, esperando que los demás se destruyan para ellos ser los abastecedores y suplidores del mundo post-América. Irónicamente son los que le sobran seres humanos y sin embargo, ni van, ni los levan ni esperan que nadie los elimine.

En esta ensalada mixta tenemos a los Marxistas tratando de utilizar a los Musulmanes para su conquista, al mismo tiempo los Musulmanes están usando los Marxistas para su dominación mundial. Está por saberse quien será el usador y el usado, lo que sí es evidente sus ideologías son idénticas.

Más o menos lo mismo está pasando con Rusia y la China, las dos le tienen mucho miedo a la dominación mundial que Obama está planeando, y las dos partes saben que solas no podrían ganarle a EE.UU., y las dos conocen el fracaso del Socialismo-Marxismo y están transformándose en dictaduras Capitalistas, que aunque carecen un poco de derechos humanos si respetan y valoran la propiedad privada, que aunque existen muchas teorías al respecto, el respeto a la propiedad-como lo demuestra la historia-parece ser la clave para la recuperación económica.

Israel, como lo predice la Biblia, se quedara con muy pocos aliados, aunque será un gran participe de la destrucción global. Y al final saldrá sobreviviente aunque medio destruido. Junto a la China serán las dos potencias con más sobrevivientes.

Estados Unidos y Rusia, serán los perdedores por la gran destrucción que habrá, si tomamos en cuenta la gran cantidad de enemigos que los dos tienen. La pérdidas humanas en estas dos naciones superara las pérdidas de población mundial que se estima será del 75% de sus habitantes. En estas dos naciones la mayor causa de muerte será por las bombas atómicas y su radiación. Un efecto parecido pero en menor escala se espera en todas las naciones con poderío nuclear.

La América Latina, muchos países africanos y asiáticos, donde la concentración humana en sus grandes ciudades es increíblemente alta, el hambre, las epidemias y enfermedades serán la principal causa de muertes. Principalmente por la escasez de alimentos, medicinas y medios de distribución al escasear la comida, combustible, electricidad, transportación, medios de difusión, etc. Será un cao mundial donde solo el fuerte y preparado sobrevivirá.

Conclusión. Seguimos con dos grandes potencias que amenazan la paz mundial, con una gran diferencia: hoy en día una de las potencias está dirigida por Barack Obama, a quien su inexperiencia y ciega ideología por una causa muerta, errónea y satánica, puede llevarnos muy pronto a una catástrofe de proporciones bíblicas. Algo que Rusia y la China lo saben y por eso se están preparando. Rusia con su bloque de países domina la mayoría del petróleo y el gas del mundo; China con portaviones, fábricas de aviones de guerra, 80 bombas nucleares y un ejército bien disciplinado y equipado, se ha convertido en una potencia militar.

Casi todos los países que sufrieron el impacto directo del comunismo están obstando por seguir el nuevo sistema de Rusia y de China, que aunque no se respetan todos los derechos individuales, pero todo parece indicar que sí se respetan los derechos de propiedad. Ello explica porque el 40% de la inversión extranjera va a la China y a ello se debe que crecen a una tasa del 8% y 9% por año, a pesar del poder autocrático que la gobierna. Por el contrario Europa y EE.UU., con sus democracias Socialistas están paralizadas y en crisis.

La Solución. Es sin duda lo más difícil. La mayoría de nosotros los cristianos que creemos en la Biblia y sus predicciones, pensamos que el mundo ha llegado a un estado de depravación tan grande, que solo la furia del Señor, el rapto y rescate de los seguidores de Dios, y los siete años de tribulación y destrucción que le siguen, como lo explica la Biblia en Apocalipsis, sería la única solución. Y aunque a veces oramos y pedimos clemencia al Señor, sabemos que está pronosticado, escrito y profetizado, que el rapto, tribulación y destrucción a estas alturas de descomposición humana, es la única solución.

Para los Socialistas-Comunistas, el “Nuevo Orden Mundial”, es decir, una dictadura mundial del proletariado, en una sociedad sin clases sociales, en un mundo donde solo exista una forma de gobierno, un solo sistema judicial y político, un solo nivel social, donde el ser humano vive y trabaja para servir a la sociedad, o mejor dicho al gobierno, es la única solución.

Los Capitalistas estiman que una sociedad democrática donde la mayoría tenga el derecho a violar los derechos de las minorías Capitalistas, es inoperante y tarde o temprano nos llevara al cao gubernamental y económico que actualmente tenemos. Es decir, al hombre tenemos que reconocerlo tal como es y no tratar de crear un hombre nuevo y amoldado que aprenda que su voto puede llevar a los gobernantes a exageraciones sociales insostenible por una sociedad Capitalista.

Hoy el problema no es el Capitalismo, sino el fracaso del Socialismo que no es más que la demagogia implícita en la búsqueda de la igualdad y de los derechos colectivos. Y ya sabemos que cuando los derechos son del pueblo desaparecen los derechos individuales, que constituyen la garantía de la libertad y de propiedad. Y esa supuesta igualdad económica, genera la desigualdad política que implica el poder absoluto de los gobiernos que forman los estados. Cuando en nombre de los pobres se violan los derechos de propiedad, no se crea más riqueza, sino más pobreza.

Si tomamos como ejemplo a Chile, Perú, Colombia y Panamá, en la América Latina. Países que han respetado el derecho a la propiedad y que actualmente continúan creciendo, y lo comparamos con Venezuela, Cuba y Bolivia, donde el derecho a la propiedad no existe y cada día se arruinan más y más, podemos confirmar la teoría capitalista.

Los Capitalistas ven la solución muy fácil, siempre y cuando se pueda establecer un tipo de gobierno conocido como The Rule of Law, que en castellano lo podemos asimilar al concepto “gobernando con leyes”. Es decir, no crear como en EE.UU., cientos de miles de leyes y regulaciones, sino por el contrario, establecer con pocas y precisas leyes los parámetros que cada individuo, cada gobernante y cada institución, de cómo debe operar y conducirse, sin crear una dictadura legalizada, pero reconociendo que el orden y la prosperidad algo siempre nos cuesta. La libertad no puede significar libertinaje.