May 26, 2017

Mis Predicciones Están Evolucionándose

Mis primeras experiencias como adulto fueron el adoctrinamiento que recibí por el movimiento comunista “26 de Julio” de Fidel Castro. Dicho adoctrinamiento y entrenamiento militar me transformaron de un niño cristiano y noble, a una máquina de matar gente. Seguido por una abrupta ruptura con el régimen que me llevo a un año de tremendas batallas y lucha en contra de Fidel, en las montañas cubanas. Algo que transformo mi vida y me hizo, entre otras cosas, un eterno luchador por la libertad.

En los últimos 40 años he podido observar unas tendencias en siete regiones diferentes que convergieron para cambiar el paisaje político del mundo:

1)    la caída de los regímenes autoritarios de derecha en Europa meridional en mediados de 1970;

2)    el reemplazo de las dictaduras militares por gobiernos civiles electos en toda América Latina desde finales de los 70 a través de la década de 1980;

3)    la caída de regímenes autoritarios en partes de Asia oriental y meridional a partir de mediados de 1980;

4)    el colapso de los regímenes comunistas en Europa Oriental a finales de la década de 1980;

5)    la desintegración de la Unión Soviética y el establecimiento de 15 Repúblicas postsoviéticas en 1991;

6)    la caída de los regímenes de partido único en muchas partes de África subsahariana en la primera mitad de la década de 1990; y

7)    una tendencia liberalizadora débil pero reconocible en algunos países del Medio Oriente en la década de 1990.

Las causas, la forma y ritmo de esas tendencias variaron considerablemente. Pero compartían una característica dominante y simultánea en por lo menos varios países de cada región, de gobierno dictatorial hacia una forma más liberal y a menudo más validada. Y aunque difieren en muchos aspectos, estas tendencias influenciadas y hasta cierto punto están construidas en la eliminación de dictaduras donde el proceso programador del gran plan se hace más difícil. Como resultado, muchos observadores, especialmente en Occidente, lo consideran los componentes de una tendencia democrática global.

Sin embargo, yo he venido diciendo, durante ya muchos años, que una gran parte del mundo está siendo transformado en cuatro puntos principales:

·       la descristianización de las masas y la separación familiar.

·       La deterioración moral y cultural de los pueblos.

·       La dependencia de las masas en la ayuda de los gobiernos.

·       la programación e unificación de las masas en un indefinido dogma.

Todos estos componentes forman parte de un plan macabro para subyugar al mundo con el pretexto de libertad; proteger en medio ambiente; evitar guerras y masacres;  y la promesa de un mundo mejor. Este plan comenzó con Adolfo Hitler, y se ha ido perfeccionando de una forma increíble. En su libro “Underdogma”, Michael Prell (una autoridad en política mundial; consejero de Benjamín Netanyahu,entre muchos líderes mundiales) hace esta pregunta: “como podemos mirar el asalto amplio y sostenido en el mundo post-9/11 de Estados Unidos y en las campañas igualmente amplias en atribuir sistemáticamente  nobleza y  virtud a los causantes del caso 9/11. Y yo pregunto: Qué fuerza pudo haber unido esos millones de personas desconectadas juntos a una campañas para realinear al mundo a lo largo de las líneas de Underdogma de poder y de virtud?”

Este dogma tiene su raíz en el Marxismo-Darwinismo, perfeccionado por el marxista Antonio Gramsci (1891–1937) un escritor italiano, político, teórico político, lingüista y filósofo, quien escribió el concepto de hegemonía cultural (dominación de un estado sobre otro.) y para una persona –incluso Michael Prell- que no tenga una base de esta doctrina, pueda identificarla, aunque reconozca, como el Sr, Prell lo hizo, de su existencia, es sumamente dficil.

La semana pasada denuncie y des mascare los verdaderos culpables de la revuelta de Ucrania, sin imaginarme que solo una semana después Vladimir Putin, junto con los líderes de los países del bloque pro-soviéticos  -entre ellos Irán, Siria, Venezuela y otros-, denunciaran un complot de parte de un grupo grande de países occidentales, encabezado por EE. UU., y organizado por las Naciones Unidas y la OEA, de un plan, que aunque lo muestran como de ayuda y la única solución mundial, es macabro para subyugar al mundo.  

Exactamente lo que yo llevo más de diez años gritando a boca llena y nadie me ha querido oír. Con la descristianización y la separación familiar y la deterioración moral y cultural de las masas, ellos con dinero y promesas fácilmente pueden conseguir sus propósitos. Dos: con la dependencia de las masas en la ayuda de los gobiernos les proporciona la programación e unificación de las masas en un indefinido dogma, para después de logrado llegar a los ocho puntos principales de socialismo de Alinsky; hoy socialismo de siglo XXI:

1.     Controlar los servicios médicos y usarlo para controlar las masas.

2.     Incrementar la pobreza. La gente pobre son más fácil de dominar.

3.     Aumentar la deuda pública, dando más ayuda y motivo para subir los impuestos.

4.     Desarmar al pueblo y llevar la nación a un gobierno policiaco.

5.     Darles todas las necesidades (vivienda, alimentos y salarios), aunque racionadas, que representen todo en la vida de todos.

6.     Tomar control de la Educación, difusión escrita, televisada y radial. 

7.     Religión. Erradicar la creencia en Dios creándole otro Dios.

8.     Dividir las masas en pobres y ricos y eliminar la clase burguesa.

El mundo Occidental hoy se encuentra programado, yendo La Unión Europea a la cabeza, EE.UU., en segundo lugar y la América Latina junto a muchos otros países en tercer lugar.  De no parar el gran plan ahora, para la próxima generación será muy tarde. Tenemos que unirnos y esparcir lo que conocemos, hasta crear una voz, una ideología adversa a la de ellos, por nuestros hijos y nietos. Déjenme saber quepiensan, quesaben, queopinan.