October 17, 2017

Inmigración El Déficit De Confianza En Washington

No se puede confiar en el presidente Obama para que haga cumplir las leyes de Estados Unidos, lo que hace que muchos legisladores tengan dudas a la hora de aprobar nuevas leyes sobre inmigración.

El vocero de la Cámara de Representantes, John Boehner (R-OH), indicó ayer que esto se estaba convirtiendo en un obstáculo:

Oigan, hay grandes dudas acerca de si se puede confiar o no en esta administración para hacer que se cumplan nuestras leyes. Y va a ser difícil avanzar en cualquier legislación sobre inmigración hasta que eso cambie.

En Conversaciones con los conservadores, justo un día antes en el blog de Heritage, The Foundry, los representantes Raúl Labrador (R-ID) y Jim Jordan (R-OH) comentaron que había consenso en la Cámara para esperar a realizar una reforma de la inmigración hasta que se puediera abordar este asunto de la confianza.

“Simplemente es muy complicado trabajar con este presidente cuando se conoce su historial en este tema y en otros”, comentó Jordan. “Es muy complicado negociar de buena fe con alguien cuando ha hecho las cosas que ha hecho”.

Derrick Morgan, vicepresidente de la Fundación Heritage de Política económica y Nacional, indica que la negativa del presidente a hacer cumplir todas las actuales leyes de inmigración es el punto clave por el que se está viniendo abajo el sistema de inmigración de Estados Unidos.

En una entrevista con Genevieve Wood, colaboradora sénior de The Foundry, Morgan explica que Obama “ya se ha saltado la ley de inmigración en lo que respecta al enorme número de inmigrantes ilegales que se encuentran actualmente en el país”.

Por supuesto, la amenaza del presidente durante su discurso sobre el Estado de la Unión de que seguiría adelante con las medidas ejecutivas en múltiples asuntos tiene a la opinión pública preguntándose cuándo y dónde se sufrirá el nuevo golpe.

Morgan, en este primer fragmento de la entrevista, advierte de que el Congreso debería alejarse de cualquier nueva normativa que parezca una amnistía, algo que Estados Unidos intentó en los años 80 con el único resultado de un aumento espectacular de la población ilegal. En cambio, es importante centrar la atención en arreglar la cuestión de la seguridad fronteriza, mejorar el cumplimiento de las leyes laborales y reformar el sistema de inmigración con el fin de hacerlo más liviano para las personas que intentan inmigrar legalmente.

Con cualquier gran asunto, como es este caso, el Congreso tiene que tomarse su tiempo y hacer lo correcto. Ya hemos visto demasiados proyectos de ley gigantescos y apresurados, desde Obamacare al reciente proyecto de ley ómnibus de $1 billón. Desde luego, el presidente no es el único al que le hace falta trabajar para inspirar más confianza.