July 27, 2017

El Condenatorio Informe Del Senado Sobre Bengasi

Embajador Christopher Stevens, asesinado en Bengasi, Libia.

“Este atentado se podía prevenir”: esa es la escalofriante e inevitable conclusión de un nuevo informe sobre lo sucedido en Bengasi elaborado por el Comité de Inteligencia del Senado. Previamente se había dado a conocer gran parte de la información contenida en el informe de “Revisión de los atentados terroristas contra instalaciones de Estados Unidos en Bengasi, Libia, los días 11 y 12 de septiembre de 2012”, pero lo que hace que este documento de 85 páginas publicado ayer sea tan significativo es que tanto demócratas como republicanos suscribieron sus conclusiones.

Aquí tiene algunos apartados clave del informe:

 

· La situación de deterioro de la seguridad en Bengasi era bien conocida dentro de la comunidad de los servicios de inteligencia de Estados Unidos y estaba documentada tanto por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como por la Agencia de Inteligencia de Defensa en informes con fecha de julio de 2012, sólo dos meses antes del atentado de Bengasi. En otras palabras, el Departamento de Estado sabía que su gente estaba en peligro, pero inexplicable y trágicamente, no actuó a pesar de su conocimiento de la situación.

 

· El atentado del 11 de septiembre de 2012 contra la sede diplomática de Estados Unidos en Bengasi mostró una significativa preparación. Incluyó no sólo el atentado contra el consulado y el anexo cercano de la CIA, sino también un intento de emboscada contra el personal de seguridad de la CIA que trató de llegar al hospital controlado por Ansar al-Sharia al que habían llevado el cuerpo del embajador de Estados Unidos Christopher Stevens. No se trató, por tanto, de una “manifestación espontánea”, como lo presentaron el presidente Obama y su administración.

 

· Las aseveraciones de la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton sobre que las decisiones de seguridad en Bengasi se tomaron por parte del personal en Libia simplemente no reflejan la realidad. Stevens suplicó repetidamente por un aumento de la seguridad en el complejo de Bengasi a través de telegramas enviados al Departamento de Estado. Por ejemplo, el complejo ya había sido atacado el 6 de abril y el 6 de junio, dejando un enorme agujero en el muro perimetral. A pesar de que otros países se retiraron de la zona, Clinton quiso ampliar la presencia de Estados Unidos en nombre de la “normalización”.

 

·El miembro de al-Qaeda y previamente preso de Guantánamo Sufian bin Qumu estuvo entre los cabecillas del atentado. Qumu había sido liberado por la administración Obama y que atacara de nuevo a los americanos no debería ser ninguna sorpresa. Los medios de comunicación de Estados Unidos pudieron entrevistarlo tras el atentado de Bengasi, pero el FBI necesitó semanas incluso para llegar a esta ciudad. Hasta la fecha, nadie ha sido arrestado.

 

· El Departamento de Estado mostró “significativa resistencia” a las peticiones del Comité de Inteligencia del Senado sobre acceso a testigos y documentos. Uno de los documentos más importantes, que costó meses obtener, era un memorándum clasificado sobre una reunión celebrada en agosto de 2012, que reveló que al-Qaeda contaba con no menos de diez campos de entrenamiento en Bengasi.

 

Los republicanos en este Comité de Inteligencia esperan que el consenso bipartito de este informe indicando que Bengasi fue un atentado de al-Qaeda sirva como rampa de lanzamiento para que se investigue nuevamente al Departamento de Estado y a la Casa Blanca, cuyas acciones y motivaciones siguen sin esclarecerse. Bengasi no se puede descartar como un “falso escándalo” – que fue lo que trató de hacer el presidente. De hecho, aún queda mucho por descubrir.