September 26, 2017

SUFRIMIENTO Y FELICIDAD

Previas cartas al Nuevo Herald escritas por José M Burgos y Eduardo M Barrios S.J., tocan los temas de sufrimiento y alegría o felicidad.    Estas emociones son de gran interés para nosotros los Médicos Psiquiatras.    Desde el punto de vista biológico y metafísico, aceptado por algunas religiones chinas, la felicidad por sí sola no existe.    Como todo que se experimenta, se necesita un opuesto.    No se percibe una sensación de calor sin conocer el frio, la luz sin la oscuridad, lo alto sin lo bajo.    Siempre es necesario para distinguir algo un punto de comparación.   

El sufrimiento es una sensación anímica de desagrado producida por cambios biológicos en la persona que tienen un nivel desde desagradable a muy doloroso.    La felicidad es simplemente la ausencia de esta sensación.    Tampoco debemos confundir una gratificación con felicidad.    Existen mecanismos exógenos como bienes materiales y/o fármacos que producen sensaciones placenteras.    Estas son resultado de lograr temporalmente lo que se desea y produce cambios efímeros biológicos de placer.    Siempre resultan en un regreso al sufrimiento que se quiere evitar, siendo estas sensaciones más fuertes y dolorosas.    A su vez la gratificación instantánea produce una adicción con un resultado opuesto a lo que se busca.    La existencia de un Dios creador nos da una voluntad sobre nuestras actuaciones y una explicación de la diferencia entre el bien y el mal.   

Aunque es imposible vivir sin sufrir, en nosotros esta el aminorar el malestar actuando debidamente.    Cuando el dolor es producido por algo fuera de nuestra voluntad, como una muerte prematura o un cataclismo, la única forma de aliviar nuestra angustia es con fe.    El concepto básico de creer en un creador, es lo único que explica el conocimiento de la diferencia entre el bien y el mal.    Si esta intuición no fuera parte de nuestro ser, y lo irremediable se explicara solamente por ser parte de la naturaleza entonces no existiría razón para entender la diferencia entre justo o injusto y las tragedias no provocarían sufrimiento.   

En resumen, la existencia de un Dios es indiscutible, y únicamente en otra existencia podremos sentir lo que en esta buscamos, que es paz.

Fernando J Milanés MD