December 18, 2017

Casi Dos Millones De Deportados Saldo De La Administración Obama

Los mexicanos a la cabeza de las deportaciones

La deportación: una práctica que toma carta de naturalización en los Estados Unidos, y bajo la administración del primer presidente de una minoría racial en la historia de ese país.

En efecto, desde que llegó al poder Barak Obama en el año de 2009, Estados Unidos ha deportado a cerca de dos millones de personas hacia sus países de origen, dejando en muchas ocasiones, disueltas, disgregadas y desechas a miles de familias.

El dato de los dos millones de deportados por la administración Obama fue dado a conocer el día de ayer por la policía migratoria y de aduanas de Estados Unidos, quien es la encargada de llevar la estadística y de formalizar las deportaciones hacia los países de origen de los indocumentados.

Los números de la policía migratoria son contundentes: en el año fiscal 2013 (que abarca desde el 1 de octubre del 2012 al 30 de septiembre del 2013) fueron deportadas de 368 mil 644 personas.

Si bien ésta es la cantidad más baja desde 2009, el monto total  acumulado en la administración Obama, es decir de enero 2009  a diciembre 2013 asciende entonces a un millón 958 mil 095.  Muy probablemente, a cierre del año llegará a dos millones y al ritmo que va, en el año fiscal que concluye en septiembre 30 de 2014, la cifra rondará los dos millones y medio de seres humanos deportados.

Los mexicanos a la cabeza de las deportaciones

Entre 2008 y 2012 las deportaciones ascendieron hasta ubicarse cerca de las 400 mil deportaciones anuales, el doble de las 200 mil registradas en 2007, la cifra más alta durante los dos periodos del presidente George W. Bush.

Resulta complicado entender cómo un presidente que llegó con el voto de las minorías étnicas, y concretamente con el voto de los hispanos residentes en Estados Unidos se comporte de esa manera; más aún cuando Obama ha comprometido su mandato al logro de una reforma migratoria de amplio espectro, misma que está muy lejos de llevarse a cabo.

Según la policía fronteriza las deportaciones decrecieron porque ahora se captura a un mayor número de inmigrantes centroamericanos en el paso fronterizo con México, evitando su internamiento en territorio estadounidense y el proceso de deportación, que podría prolongarse por mucho tiempo.

Desde luego, y dada la compartición de frontera por más de dos mil kilómetros, los indocumentados mexicanos son el 65 por ciento de los deportados durante 2013, seguidos en un muy distante segundo lugar por Guatemala, con un 13 por ciento.

La reforma migratoria se encuentra estancada mientras que la Casa Blanca ha reiterado su negativa a ampliar un programa creado en junio del 2012 para suspender las deportaciones de algunos inmigrantes menores de 30 años que fueron traídos a Estados Unidos sin autorización durante su niñez, alegando que la única solución definitiva es una reforma legislativa.