August 20, 2017

Momento Decisivo Para La Inmigración

El Congreso de noche en Washington DCHoy es un día crucial en el debate sobre la inmigración: los republicanos de la Cámara de Representantes se van a reunir para decidir su postura al respecto.

Y la presión les llega desde todos lados. El Senado aprobó el plan “integral” de la Banda de los Ocho y tres grupos de derecha están instando a la Cámara a que actúe. El presidente Obama se va a reunir hoy con el Grupo de Congresistas Hispanos. Por su parte, el vocero de la Cámara, John Boehner (R-OH), ha comentado que la Cámara no aceptará el mismo proyecto de ley que aprobó el Senado, pero aún existe el peligro de que traten de trabajar con el Senado.

Si la Cámara trata simplemente de aprobar un proyecto de ley con el objetivo de  poder aparecer junto al Senado en una conferencia (formal o informal), entonces probablemente el Congreso se dedicará a hacer unos cuantos ajustes al plan de la Banda de los Ocho para al final ofrecernos la versión para la inmigración de Obamacare.

Como han explicado los expertos de la Fundación Heritage, el Congreso puede abordar todos los aspectos principales de la reforma de la inmigración y de seguridad fronteriza sin tener que recurrir a un proyecto de ley integral.

El plan que se está debatiendo tiene deficiencias muy graves y además ni siquiera podemos confiar en que las leyes se vayan a implementar tal y como se supone que se va hacer.

Sólo hay que echarle un vistazo a Obamacare. La administración Obama ha retrasado o modificado más de una docena de aspectos de la ley. Por lo que queda claro que las promesas de los senadores y representantes sobre cómo funcionaría una ley se pueden deshacer o simplemente no cumplir nunca (eso es lo que ocurrió la última vez que el Congreso concedió una amnistía a los inmigrantes ilegales: las disposiciones sobre seguridad fronteriza prometidas nunca se materializaron).

El proyecto de ley aprobado por el Senado no asegura la frontera.

No frena el flujo de inmigrantes ilegales.

No impide que quienes nos visitan se queden más tiempo del indicado en sus visas.

No ayuda a quienes aspiran a ser americanos y están esperando para poder venir aquí legalmente.

Y por no hacer estas cosas, este proyecto de ley les cuesta billones de dólares a los contribuyentes americanos.

Mientras los republicanos de la Cámara deciden su postura, sería inteligente ver qué cosas de sentido común puede hacer este país sin tener que cargar a los contribuyentes con una monstruosidad de billones de dólares y que no sirve para nada.