April 23, 2017

OBAMA: DESAPARECIDO EN LAS SESIONES DE INTELIGENCIA

Según un artículo de opinión del periodista Marc Thiessen aparecido en el Washington Post, el presidente Obama no está acudiendo a sus sesiones informativas de inteligencia diarias tan a menudo como sería necesario.

De hecho, Thiessen asevera que el presidente se está perdiendo más de la mitad de las diarias sesiones informativas de inteligencia , acudiendo sólo a alrededor de un 38% de sus sesiones de inteligencia de los Informes Presidenciales Diarios (PDB) durante 2011 y hasta mediados de 2012.

Si eso es cierto, estamos ante algo realmente problemático.

Estaremos de acuerdo en que eso no quiere decir que no haya ningún asunto de alta prioridad nacional sobre el que el Comandante en Jefe necesite ser informado. Hay gran cantidad de razones por las que el mundo está en ebullición y los intereses americanos se están viendo amenazados en muchísimos lugares del mundo.

¿No sería magnífico saber que el presidente se mantiene al tanto de cómo está marchando la lucha en Afganistán, donde 60,000 valientes americanos están combatiendo contra miembros de al-Qaeda, de la Red Haqqani y de los talibanes?

O quizás se pregunte ¿qué está pasando en Siria, donde ya han muerto más de 20,000 personas durante los últimos 18 meses? Es más, ¿qué hay del programa nuclear de Irán, que tiene a los observadores especialmente nerviosos  porque Teherán esté más cerca de conseguir la “bomba”?

Las cosas tampoco están yendo bien en Asia. Corea del Norte tiene un nuevo líder, China está en ascenso y las disputas territoriales en los mares del Este y del Sur de China tienen a la gente preguntándose si hay un verdadero problema a la vuelta de la esquina.

Y no es que perderse las sesiones informativas de inteligencia sea una práctica habitual de los presidentes americanos. Thiessen comenta que “Por el contrario, el antecesor de Obama, George W. Bush, casi nunca se perdía su diaria sesión de inteligencia ”.

De forma poco sorprendente, la Casa Blanca rechaza las inquietudes de Thiessen, que se basan en una investigación llevada a cabo por el Instituto de Responsabilidad Gubernamental (GAI).

Según el artículo, el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) no parecía pensar que la falta de asistencia del presidente a una sesión informativa (o varias) fuera tan importante, pues según se informa, Obama lee el PDB diariamente incluso si no se reúne con los informadores de inteligencia.

Pero Thiessen deja perfectamente claro que el documento del PDB y la sesión informativa del personal se complementan. Pues dan al presidente la oportunidad para debatir los contenidos del PDB, obtener información contextualizada y preguntar qué podría suceder a continuación.

Por supuesto, el presidente tiene un NSC y unos secretarios de Gabinete que siguen muy de cerca los temas de política internacional y seguridad nacional. Pero el presidente necesita ser un incansable estudioso de los asuntos internacionales, de la historia y de las culturas de los cerca de 200 países y estados que conforman la comunidad internacional.

Todo lo que esté por debajo de ese nivel es peligroso para la protección y la defensa de los intereses americanos.

La situación descrita por Thiessen también puede explicar las críticas a algunas de las mediocres actuaciones en  política exterior de la administración, pero lo más importante es el costo potencial de equivocarse en la política de seguridad nacional, ya que ese costo podría suponer la pérdida vidas americanas.